| 

Editoriales

Las tres fases

A la memoria de Virgilio Caballero, colega y amigo.

Ciudad de México.- El Plan Nacional de Seguridad Pública puede dividirse en tres partes claramente diferenciadas por sus resultados.

En el informe de sus primeros 100 días, Andrés Manuel López Obrador mencionó varias dependencias, pero sólo elogió por nombre a Alfonso Durazo quien, dijo, coordina al gabinete de seguridad “con mucha eficacia y eficiencia”. Un elogio merecido. Cuando el candidato de Morena anunció en enero de 2018 quién sería su secretario de Seguridad y Protección Ciudadana se criticó la falta de experiencia de Durazo. En el tiempo transcurrido, he dialogado con él en tres ocasiones (la última hace unos días) y es notable la mejoría en su comprensión de la violencia criminal en México.

Ese conocimiento se refleja en el Plan Nacional de Seguridad Pública presentado el pasado 31 de enero. El diagnóstico es brutal pero irrefutable: “seguridad en ruinas […] país convertido en panteón”. Para enfrentar la devastación elaboraron un plan muy, pero muy ambicioso. Discuto tres de sus fases.

La primera fue el ataque al huachicol. En lo inmediato, fue una maniobra con una pinza policiaco-militar y otra, enderezada hacia las finanzas criminales por medio de la Unidad de Inteligencia Financiera. Pese a tropiezos con el abasto, el balance es muy positivo. Cuando empezó la ofensiva el 20 de diciembre de 2018, el saqueo rondaba los 74 mil barriles por día. El 12 de marzo, sólo estaban robándose 5 mil barriles diarios.

El éxito se debe a un espíritu de cuerpo inédito atribuible, en buena medida, a que el presidente encabeza las reuniones del Gabinete de Seguridad Nacional (de lunes a viernes entre 6 y 7 a. m.). Eso facilita la coordinación entre instituciones celosas de su autonomía y “su” información. Es igualmente importante la capacidad que ha tenido la secretaría encabezada por Durazo para generar inteligencia diaria con la información que recibe de todas las instituciones.

Al crimen organizado le bloquearon el acceso al combustible, pero sigue atrincherado en sus enclaves que están siendo asediados con otra fase, la segunda del Plan: la inyección de enormes cantidades de recursos en las comunidades donde se asienta el huachicol. La meta es fortalecer el capital social positivo para contrarrestar al negativo (i. e. las bases sociales de los cárteles). Tardaremos en conocer los resultados, porque es lenta la construcción de valores y está muy condicionada por la colaboración de los municipios (uno de los flancos débiles del Plan).

La tercera fase está rezagada y desbalagada. Gobernación es la encargada de coordinar la atención a víctimas y hace esfuerzos enormes por mantener el tema en la agenda, pero carece de los recursos y de un programa maestro aceptado por las dependencias involucradas. Los derechos humanos no se merecen una reunión diaria encabezada por el presidente. Por ahora, la atención a las víctimas heredadas se ha centrado en un trato “VIP” a unos cuantos grupos y desatención a las mayorías; eso ha generado rupturas con colectivos y organismos de la sociedad civil.

Tampoco se presta atención a las víctimas que sucumbirán el día de hoy, mañana, las próximas semanas, meses y años. Se entiende que la Cuarta Transformación quiera aplacar la ira tuitera de Donald Trump, pero su silencio hacia el contrabando de armas, los convierte en espectadores de los asesinatos perpretados con esos rifles de asalto, comprados por docena en algún supermercado tejano.

La mayor contradicción está en el trato dado a los periodistas independientes y críticos. Este lunes el presidente volvió a lanzarse doce veces contra los periodistas que critican sus proyectos; los tachó de “fifís” y reaccionarios. El mismo día, Alejandro Encinas, subsecretario de Gobernación, anunció mejoras al programa para apoyar a los periodistas agredidos, pero guardó silencio sobre las andanadas presidenciales que legitiman los linchamientos en redes sociales y los exabruptos, como el de la senadora de Morena, Eva Galaz, que calificó a los periodistas de “retrasados mentales” (luego se disculpó con los aludidos).

Así andamos en el terreno del combate a la violencia. En algunas fases, la nueva estrategia permite abrigar el optimismo. En otras, lo destacable son las contradicciones absurdas e inaceptables.

@sergioaguayo
Colaboró Mónica Gabriela Maldonado Díaz.



Etiquetas CDMX AMLO Alejandro Encinas Alfonso Durazo

Sergio Aguayo

Académico y analista. Nació en Jalisco y creció en Guadalajara. En 1971 llegó a la ciudad de México a estudiar la licenciatura en Relaciones Internacionales en El Colegio de México. Realizó la Maestría (1971), doctorado y post-doctorado (1977-1984) en la Universidad Johns Hopkins. Desde 1977 es profesor investigador del Centro de Estudios Internacionales de El Colegio de México y tiene el Nivel III en el Sistema de Investigadores. Actualmente coordina el Seminario sobre Violencia y Paz en esa institución.

COMENTARIOS

MÁS Editoriales

  • Las Fronteras

    Ciudad de México.- El gobierno mexicano sigue empeñado en apaciguar, con el silencio y los entendimientos tácitos, los arrebatos de Donald Trump. ¿Resistirá el andamiaje las turbulencias que se avecinan en la frontera norte? Había una vez un...


  • Los portones

    Para mis abogados, Héctor y Sergio Beristain Ciudad de México.- El poeta Javier Sicilia elevó el tono de voz y acusó al presidente Andrés Manuel López Obrador de traicionar a las víctimas. Después, le pidió cambiar su política...


  • Las tres fases

    A la memoria de Virgilio Caballero, colega y amigo. Ciudad de México.- El Plan Nacional de Seguridad Pública puede dividirse en tres partes claramente diferenciadas por sus resultados. En el informe de sus primeros 100 días, Andrés Manuel López...


  • Intelectuales

    Ciudad de México.- ¿Participó Enrique Krauze en una campaña de desprestigio contra el candidato Andrés Manuel López Obrador, o se trata, como asegura el prestigiado historiador, de una “persecución desde el poder”? Krauze y Fernando García Ramírez recibieron...


  • AMLO y las OSC

    Ciudad de México.- El presidente glorifica a Ricardo Salinas Pliego y TV Azteca y censura a las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC). ¿Por qué? En el discurso lopezobradorista son frecuentes las condenas al neoliberalismo. Sorprenden, por tanto,...


  • Archivos

    Para Luz Longoria de Álvarez Icaza, pionera de la sociedad civil. Ciudad de México.- Andrés Manuel López Obrador nos promete acervos capaces de iluminar miles de comisiones de la verdad. Para hacer factible la esperanza, sólo falta que...