La obesidad infantil en el mundo va en ascenso. Conoce los factores que la detonan



Ciudad de México.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que la obesidad infantil se debe a los cambios sociales, esto es gracias a una mala dieta y a poca actividad física.



Pero no todo es culpa del menor si no también al desarrollo social y económico y las políticas en su hogar.



Al contrario que los adultos, los niños y adolescentes no pueden elegir el entorno donde viven ni los alimentos que consumen, por lo cual necesitan tener atención especial durante esta pandemia de Coronavirus.



Las dos razones más comúnmente aceptadas para el aumento de la prevalencia de la obesidad infantil son algunas prácticas dietéticas pobres y la reducción generalizada de la actividad física.



Las actuales recomendaciones nutricionales, con una base importante de la dieta en hidratos de carbono, deben racionalizarse e insistir más en la ingesta de hidratos de carbono de absorción lenta, así como cereales, pastas y arroces integrales.



Por otro lado, las recomendaciones sobre actividad física son insuficientes en cuanto a intensidad, y los niveles necesarios de actividad física deben conseguir cambios en las adaptaciones hormonales al ejercicio y en la condición física para poder alcanzar el efecto de incrementar el gasto energético.



De no aplicar estas prácticas se corre el riesgo de provocar el efecto contrario: aumentar el apetito y reducir el metabolismo basal.