La fiesta del BOA CDMX



Ciudad de México.- En la Ciudad de México (CDMX), los partidos de oposición PAN, PRD, PVEM y PRI, que son enfrascados en el famoso Bloque Opositor Amplio (BOA), están de plácemes al ver cómo se “desmorena” el Partido del Trabajo en la capital del país y en el Congreso de la CDMX.



La razón es simple, los conflictos internos del PT en el Congreso de la CDMX y su ruptura con el Gobierno de Claudia Sheinbaum le allanan el camino al PAN para presidir la Mesa Directiva del Poder Legislativo y al PRD ser el líder del Congreso capitalino en el último año legislativo, que se va empalmar con las elecciones de 2021.



Todo esto es por ley, pero podría ser dinamitado si el gobierno de Claudia Sheinbaum interviniera de forma insana en el Congreso capitalino para violentar la ley y evitar que el “BOA” decida el futuro del Congreso capitalino en su último año legislativo.



Al referirnos a que el PT se “desmorena” aludimos a que parte del festejo del BOA es que como dice el dicho: “todo cae por su propio peso”. En este caso lo que se cayó fue la trampa que hicieron Morena y PT al inicio de la primera legislatura del Congreso de la CDMX.



Morena y Sheinbaum diseñaron una jugada perversa en septiembre de 2018 para que Morena fuera líder de la Junta de Coordinacion Política (Jucopo) y a la vez el PT ocupara la presidencia de la Mesa Directiva con el diputado Jesús Martín del Campo, quien literal fue subordinado, sin renunciar a su militancia en Morena, a sumarse a la bancada petista.



Con esta treta se adueñaron del Congreso capitalino al más puro estilo del PRD en la extinta Asamblea Legislativa del Distrito Federal, que compraba diputados de otras fuerzas para siempre retener el control del órgano legislativo los tres años de la legislatura.



No obstante, la CDMX ha avanzado en su democratización y tiene una Constitución que marca los procedimientos que se deben seguir en el Poder Legislativo para que exista un equilibrio en la distribución del poder.



Morena al vivir un proceso de degradación no logró modificar la ley para retener el control los tres años y desde ahí se ha descompuesto más el asunto no sólo en la bancada del partido en el poder sino con sus aliados.



El PT y Sheinbaum tuvieron una diferencia en la aprobación de la Ley Sheinbaum, donde los petistas se negaron a avalarla al considerarlo un retroceso y eso fue muy mal visto por Gobierno y operó por recobrar y meter en sus filas a los prestados como Leonor Otegui y Martín del Campo. En la ola se sumó Lizzete Clavel y en lo que coinciden los ex integrantes de la bancada del PT es que siempre hubo mala relación con su coordinadora Circe Camacho y la Ley Sheinbaum fue la gota que derramó el vaso.



Gobierno nos asegura que no han intervenido en la lucha interna del PT; sin embargo, lo que es cierto es que ya hubo una invitación a los diputados a definirse en cuanto a sus aspiraciones políticas en 2021 porque Sheinbaum va a palomear y es momento para que se decanten con ella o con el BOA.



El PT en la CDMX en manos de Magdalena Núñez ha coqueteado con el BOA y su representante ante el Instituto Electoral de la CDMX, Ernesto Villarreal, anda ocupado en recomponer la relación con Sheinbaum. Hasta ahora el saldo es a favor del BOA y de la ley.



NOCAUT. En Morena siguen dando palos de ciegos por no saber comunicar y han dejado en la ciudadanía la percepción de que les urge deshacer la propiedad privada. ¡Abrazos, no periodicazos!

  • Luis Eduardo Velázquez

    Luis Eduardo Velázquez

    Periodista especializado en asuntos de política y electorales. Con estudios en derecho, amante del boxeo, el café y la buena letra.