La Libertad de Expresión e ideas no se concede, se pelea



Ciudad de México.- La libertad de expresión siempre está en peligro, aún más con la actitud del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en las mañaneras, donde ataca a quienes muestran los errores del gabinete o las “otras cifras’’ con que él, descalifica las estadísticas que llega a presentar un medio sobre cierto problema o asunto.



Eso jamás había ocurrido, él criticó la represión aplicada al fundador de Radio RED José Gutiérrez Vivo o Carmen Aristegui, presume de saber qué es eso e incluso su soberbia lo lleva a decir que “muerden a quien les quitó el bozal’’, vaya barbaridad, pero es así. Ya es costumbre, eso no me limita como informador.



Hace unos años, cuando la antepenúltima antigua Asamblea Legislativa de la Ciudad de México -Ya no era del Distrito Federal-, con otros amigos, se paró un albazo que iba a cometer el diputado Manuel Granados, entonces mandamás en el recinto de Donceles por el Partido de la Revolución Democrática (PRD).



Eso nos llevó a tres reporteros traviesos, meter mano al descalificar que no quisieran poner a los “Defensores de los Derechos Humanos’’ al nivel del reportero o periodista. Lo que llevó a un encuentro con la entonces secretaria de gobierno, Patricia Mercado, donde un grupo de comunicadores reprochó se nos quisiera “meter en el mismo saco o costal’’.



Ahí se escuchó claro y fuerte: “Yo no defiendo la libertad de expresión’’ porque se enfatizó: “Yo la ejerzo’’. De ahí nación un Foro de periodistas impulsado, hay que reconocer, por las diferentes fracciones legislativas, en ese entonces el partido Morena, no era ese engendro.



El vendedor de ilusiones u Og Mandino tabasqueño, no debe olvidar que a esos que hoy ataca, le dieron voz y presencia. No todos claro, unos lo atacaron, eran las órdenes y cierto, muchos eran dirigidos desde las redes de Presidencia de la República, como hoy lo hace con sus esbirros mañaneros para descalificar la crítica o editorializar una pregunta.



Comparto que algunos de los “intelectuales’’ firmantes de #EstoTieneQueParar, no tienen ni idea de la reporteada, no es lo mismo mandar a los “muchachos’’ de la prensa a trabajar o a realizar indagatorias para ellos que trabajar. Es ahí donde se marca la raya de igual forma con ellos, que con los defensores de derechos humanos.



Tengo el gusto de conocer a “otros’’ intelectuales que han brillado por su talento y no la lucha de las canonjías públicas en gobiernos neoliberales o priistas, así como también panistas, todos ellos en sus regímenes contaron con aduladores que se dicen creadores.



La mayoría de los hoy quejosos, vienen de épocas en las que el dinero corría por sus venas y no tenían que “vender’’ un sólo ejemplar para sacar la nómina o pagar sus viajes y excentricidades. Pregunten si igual pagaban a sus empleados y reporteros. He ahí la diferencia.



Sí rechacemos las alegóricas e imputaciones en contra de los medios de comunicación de López Obrador. Él tiene de igual forma su derecho a expresar sus ideas, como sus chairos labradores, es una facultad constitucional. La historia sobre atropellos presidenciales a los medios incómodos está escrita.



De ellas salieron Proceso o se violentó a El Sol de México, UnoMásUno, Excelsior, La Jornada y revistas, ni hablamos, muchas de ellas que, si no eran todo honestas o necesarias, pero en ocasiones llegaron a calar ámpula.



Y la Agencia de Noticias del Estado Mexicano (Notimex), donde está.



En ella la libertad de expresión y laboral ha sido pisoteada por una tal Sor o hermana Engracia.



¡Recuerdan el comercial del rompope? ¡Ah no! es San Juana.



¡El que quiera firmar, que lo haga!

COMMODATO



Eso de que bajaron los delitos como homicidio doloso, robo de vehículos, el secuestro, los feminicidios o el robo de hidrocarburo, entre otros, pues que les crea su abuelita, porque para ellos el COVID-19 es un resfriado y no hace nada vamos rumbo a los 80,000 de muertes.



Ya de la charada del avión. ¡Mejor lo dejamos ahí!

  • Rubén Torres

    Rubén Torres

    Defeño, reporteando desde 1980. Graduado en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, generación 1984-1988. Trabajó 13 años en Inter Press Service (IPS), corresponsalía en México, donde fue becario del entonces Programa de Naciones Unidas para la Fiscalización de las Drogas (PNUFID) hoy JIFE. Reportero de los periódicos El Día, UNOMASUNO, El Nacional, Agencia Notimex, El Sol de México y El Economista. Hoy corresponsal en Chetumal y Cancún en Luces del Siglo. He cubierto casi todas las fuentes, menos espectáculos, esos los doy y deportes. Profesor de periodismo durante 20 años en la extinta escuela de Periodismo y Arte (PART).