La CDMX crea modelo de derechos de periodistas en México



Ciudad de México.- El 8 de junio de 2020 será una referencia obligada en la agenda de los periodistas en la Ciudad de México (CDMX): ese día se expidió la Ley del Secreto Profesional y la Cláusula de Conciencia para el Ejercicio Periodístico de la Ciudad de México.



Luis Eduardo Velázquez, secretario de la Asociación Civil, Periodismo Nación Mx, impulsora de los derechos de los periodistas, explica el camino recorrido, la importancia y los retos que conlleva el nuevo ordenamiento para el desarrollo de la profesión.



— ¿En qué situación están los derechos de los periodistas en México?



— Traemos un rezago en comparación con países donde hay democracias más consolidadas, donde si hay un verdadero Estado de Derecho. Pero vamos avanzando poco a poco.



Por ejemplo, en 2015, se logró que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) definiera un concepto para el periodista, eso le dio certeza jurídica. Pero también avaló el concepto de colaborador periodístico, para no discriminar a las personas que ejercen la libertad de expresión y el periodismo y que no necesariamente tienen un título profesional o hancursado una carrera.



No son prerrogativas, se trata de reconocer que los periodistas tienen un valor trascendental en una democracia y es indispensable garantizarles ciertos derechos para que tengan la oportunidad de ejercer un periodismo libre.



— ¿Cómo empezó Periodismo Nación Mx a encabezar la lucha por los derechos de los periodistas?



— Nosotros junto con un grupo de periodistas hemos trabajado en ello aquí en la ciudad. En 2006 se avanzó en el tema del secreto profesional como Ley. Pero lologrado en 2016-2017 en la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México fue elevar a rango constitucional el secreto profesional, la cláusula de conciencia y la protección de riesgos de periodistas, y lo hicimos con la visión de salvaguardar la dignidad de los profesionales de la información.



Una vez consagrados como derechos, en el apartado de libertad de expresión en la Constitución de la Ciudad de México, se procede a elaborar el marco jurídico y reglamentar con leyes para establecer en qué supuestos aplicará el secreto profesional -que se fortaleció- y la clausula de conciencia.



— Eso fue lo publicado en la Ley del Secreto Profesional y Clausula de Conciencia para el Ejercicio Periodístico en la Ciudad de México, que Periodismo Nación Mx impulsó, ¿cierto?...



— Así es. Nosotros seguimos el proceso, desde que hicimos la Iniciativa Ciudadana ante la Asamblea Constituyente hasta estas leyes complementarias para hacer exigibles los derechos. Pero no ha sido fácil.



Se avanzó en la Ley reglamentaria del Secreto Profesional y de la Cláusula de Conciencia, pero hubo complicaciones. Los actuales diputados no hicieron un ejercicio de Parlamento Abierto, como sucedió en la Asamblea Constituyente; se fueron por la libre, hicieron su dictamen y eliminaron el concepto de colaborador periodístico, nada más pusieron el de periodista. También acotaron el tema del secreto profesional, pues solo se podría ejercer cuando el periodista fuera citado como testigo en un juicio.



Hicimos la observación a la Jefa de Gobierno para que no se publicara así la Ley, ella escuchó nuestras observaciones y se comprometió a hacer lasmodificaciones; regresó la Ley a los diputados para que la revisaran e incluyeran el concepto de colaborador periodístico además del de periodista, los dos avalados por la SCJN.



En el secreto profesional, se corrigió el error.Logramos que se pusiera que no se tiene que revelar la fuente ante ninguna autoridad administrativa ni judicial, ni tampoco en un juicio. Ese es el alcance del secreto profesional, si un periodista es citado como testigo, como imputado, en calidad de tercero o en cualquier situación, no está obligado a revelar sus fuentes.



— Y en el caso de la cláusula de conciencia, ¿existe o nocierto riesgo?, ¿podría mal aprovecharse o mal interpretarse por los propios periodistas?



— Nosotros buscamos que la cláusula de conciencia no solo quedara circunscripta a un tema estrictamente laboral, sino más bien como una medida de protección; queremos la dignificación de la profesión y para ello es importante ir blindando las malas prácticas.



— La Ley mandata que los medios de comunicación establezcan Códigos de Ética y Estatutos de Redacción, ¿cómo garantizar que los hagan, publiquen y ejerzan?



— Ya es una obligación legal. Todos los medios de comunicación asentados en la Ciudad de México tienen 180 días (a partir de la publicación de la Ley) para publicar sus Códigos de Ética y transparentarlosen sus páginas de Internet. Habrá un precedente importante porque desde ese Código vamos a ver qué línea editorial o ideológica manejan los medios; ello va a servir no solo al lector, sino también a los periodistas, para que sepan a qué medio van a entrar a trabajar.



En el Estatuto de Redacción cada medio establecerá los supuestos en los cuales se encuadrará la cláusula de conciencia. Nosotros buscamos seguir el espíritu marcado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que los problemas se resuelvan de manera amistosa y no en juicios laborales. Aunque siempre está la posibilidad de ir a los tribunales.



— ¿Cómo saber que esta Ley no se quedará en letra muerta?



— Esa es una responsabilidad de nosotros los periodistas. Los jóvenes que empiezan a ejercer deben saber sus nuevos derechos y a partir de ahí formar una nueva cultura. No aspiramos a invocar a cada rato la cláusula de conciencia; apostamos a dignificar la profesión y a que los periodistas sean los primeros en ejercer sus derechos para bien de la profesión y eso, con el tiempo, repercuta en la ética y en la calidad de la información que presenten los medios.



Los periodistas que se atrevan a ejercer sus derechos sentarán precedentes, y ahí estaremos para respaldarlos y apoyarlos. De manera conjunta los medios de comunicación tendrán que ir cambiando su cultura y al final, ello fortalecerá la deontología del periodismo.



— Eso con relación a los periodistas y los medios de comunicación, pero ¿qué hacer para contrarrestar los ataques desde el poder político que incitan a la violencia y estigmatizan la labor de la prensa?



— Ese es el reto que tenemos desde que empezó este gobierno. Y para ello está el Mecanismo de Protección a Periodistas que tiene facultad para presentar criterios.



Vamos a buscar la autonomía del Mecanismo y de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, para que sean un contrapeso real y sus pronunciamientos se acaten.



Ese será un gran debate, quitar esos organismos al poder y fortalecer los contrapesos. Tenemos argumentos, los grandes agresores (de la prensa) son del poder público, es absurdo que los principales agresores tengan en sus manos el Mecanismo que defiende a los periodistas. Y tenemos opciones, ante el discurso del excesivo gasto de recursos, ya hay órganos autónomos donde puede insertarse esa facultad, por ejemplo, la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México o el InfoCDMX.Vamos a asesorarnos bien.



— Tienen trabajo para el corto y mediano plazo, pero ¿qué hay para el largo plazo en esta tarea de consolidar los derechos de los periodistas?



— Impulsar la agenda a nivel federal. Si bien estos temas se están logrando en lo local, la idea es que seanmodelo y se replique en los estados. Queremos hacerlos una realidad en el país, que no sea solo una entidad donde los periodistas tengan mayores derechos, mientras en otros estados se encuentran en una situación vulnerable y a la baja.



También está el tema laboral, la dignificación del periodismo va de la mano del ejercicio de la profesión,pero también de la capacitación, preparación y profesionalización.