Gobierno indolente



Ciudad de México.- La Ciudad de México va rumbo al desgobierno en manos de Claudia Sheinbaum, quien parece no tener claridad sobre las atribuciones del Poder Ejecutivo.



Una revisión a las leyes y a la Constitución de la Capital CDMX le ayudaría a entender que los ciudadanos tienen el derecho a la libertad de manifestación, pero ningún ciudadano tiene derecho a alterar la paz pública y cometer actividades ilícitas como destruir un negocio, el transporte público o golpear a periodistas causando lesiones graves.



La forma en que un grupo de personas destruyó el viernes pasado una zona cultural e histórica de la CdMx, en el marco de la manifestación para exigir frenar los feminicidios, es muestra de que en la capital del país la autoridad está menguada.



Temerosa de hacer uso de la fuerza pública y cuidadosa de su imagen por sus aspiraciones presidenciales, la Jefa de Gobierno permite que la Ciudad de México sea una ciudad sin ley, donde impera el poder del más fuerte.



Sheinbaum no ha entendido que su gobierno está rebasado, que su gabinete de seguridad y justicia fracasó, es inútil y cada día pierde más el respaldo popular.



¿Qué espera para hacer justicia a las mujeres que a diario viven amenazas al salir de sus casas y en sus propios hogares? Hace unos días una mujer de 70 años fue violada en Iztapalapa, es una de las cientos de las noticias escalofriantes que circulan al día y normalizan la violencia de género.



Parece que la Jefa de Gobierno sólo espera que el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, salga del Palacio Nacional, observe la barbarie y le vuelva a dar una palmadita en la espalda con su clásico “no estás sola” culpando a fantasmas “grandulones”.



Sin embargo, los conflictos crecen por la falta de capacidad de mando de la Jefa de Gobierno, quien permite que el gabinete de seguridad no haga justicia a las mujeres que son vejadas cotidianamente.



Otro ejemplo grave es la indolencia con la que el Gobierno de Sheinbaum trata a los periodistas. En la movilización del viernes pasado se agredió a varias compañeras y compañeros que ejercían el periodismo al cubrir en vivo la marcha.



La forma en que se golpeó a José Manuel Jiménez, quien narraba para televisión abierta la marcha, demuestra que no hay acciones preventivas ni protocolos para el uso de la fuerza pública.



El Mecanismo de Protección a Periodistas, que dirige Tobyanne Ledesma, es un elefante blanco, reactivo, que parece no importarle el crecimiento que hay en amenazas y agresiones a la prensa.



Lo preocupante es que la Comisión de Derechos Humanos de la CdMx, que preside Nashieli Ramírez, está ausente y es comparsa del gobierno. No despliega visitadores para observar el respeto de derechos humanos en las marchas ni dicta medidas precautorias a la autoridad.



A ese paso, menos se puede esperar que haya una investigación seria y recomendaciones al gabinete de justicia por los ataques a las mujeres y a la prensa.



Claudia Sheinbaum está obligada a hacer una evaluación real de su gabinete y de la operación del Mecanismo que ahora es de “desprotección” a periodistas.



NOCAUT. Con la llegada de Alejandro Moreno “Alito” a la dirigencia nacional del PRI está planchado el ascenso de Israel Betanzos, leal a Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, a la dirigencia del priismo en la CDMX. ¡Abrazos, no periodicazos!



  • Luis Eduardo Velázquez

    Luis Eduardo Velázquez

    Periodista especializado en asuntos de política y electorales. Con estudios en derecho, amante del boxeo, el café y la buena letra.

Etiquetas: CDMX Libertad de Expresión Claudia Sheinbaum Tobyanne Ledesma Morena