Europa espera una gran recesión por el coronavirus y China rechaza ser investigada



Ciudad de México.- Europa espera una recesión histórica en 2020, en particular de los países del sur, por el freno del turismo y de la economía provocado por el coronavirus, mientras que China rechazó la apertura de una investigación internacional sobre el origen de la pandemia.



En Wuhan, la ciudad del centro de China donde apareció la pandemia, los estudiantes de secundaria volvieron a clase con mascarillas, distancia de seguridad y controles de temperatura.



El coronavirus ya dejó hasta la fecha al menos 257 mil muertos en el mundo y obligó a más de la mitad de la humanidad a quedarse en casa.



Sin embargo subsisten incógnitas sobre el origen de la peor crisis mundial en décadas.



El gobierno estadounidense afirma tener "pruebas" de que el SARS-CoV-2 (el nombre científico del virus) se escapó del Instituto de Virología de Wuhan.



Pero Pekín reaccionó el miércoles asegurando que el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, no puede presentar ninguna prueba "porque no hay ninguna".



China también rechazó una investigación internacional sobre el origen del virus. "Ahora la principal prioridad es concentrarse en la lucha contra la pandemia hasta la victoria final", dijo el embajador chino ante las Naciones Unidas en Ginebra.



En Europa, Alemania entra este miércoles en una etapa decisiva de la salida del confinamiento con la próxima autorización de abrir todas las tiendas y escuelas este mes, según un proyecto entre el gobierno y las regiones que pudo consultar la AFP.



Estas medidas son posibles porque desde que empezó el desconfinamiento, el 20 de abril, "el número de nuevas infecciones" por coronavirus "sigue siendo débil" y no hay "ninguna nueva ola" de contagios, indica el texto.



El gobierno alemán autorizó la reanudación a puerta cerrada de su campeonato de fútbol en mayo.



Sin embargo seguirán prohibidas las manifestaciones deportivas y culturales con público hasta finales de agosto en este país, donde murieron 7.000 personas por coronavirus.



En Estados Unidos, el presidente Donald Trump también quiere pasar a una "nueva fase de la batalla". El martes se superó la cifra de más 71.000 fallecidos en el país por el coronavirus.



"Debemos reabrir nuestro país", dijo el mandatario desde una fábrica de mascarillas en Honeywell en Phoenix, Arizona (suroeste), aunque él solo llevaba unas gafas de protección.



Según las últimas cifras, en abril se destruyeron 20.236 millones de empleos privados en Estados Unidos a causa del coronavirus. (AFP)