Estrenan protocolo para atención de bloqueos durante protesta violenta de policías federales en el AICM



Ciudad de México.-El Acuerdo de Atención a Bloqueos en Vialidades Primarias de la Ciudad entró en vigor hoy con una prueba de fuego que le impuso una manifestación de mil 200 policías federales en las inmediaciones del Aeropuerto capitalino, que afectó los accesos a la terminal 1 por más de cinco horas y que por momentos se tornó violenta.



Ese bloqueo derivó en un enfrentamiento con uniformados capitalinos, el decomiso de 22 granadas de gas y lesiones a 32 elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC).



La Secretaría de Gobierno de la Ciudad reportó que a pesar de haberse entablado un diálogo desde el inicio de ese bloqueo “los policías federales, de forma inusitada reaccionaron de manera violenta, reteniendo a nueve elementos de la SSC, a quienes incluso esposaron, y golpeando a otros, mientras al mismo tiempo se manifestaban en Periférico Oriente, donde también retuvieron a dos compañeros de la Secretaría de Gobierno, que estaban en diálogo con ellos”, detalló la dependencia local en un comunicado.



Al punto de la manifestación de los policías federales, en los accesos a la terminal 1 de la terminal aérea y sobre Circuito Interior, llegaron 700 elementos de la SSC. Con escudos y cascos, los uniformados capitalinos encapsularon y replegaron a los elementos federales.



De acuerdo con la SSC, este repliegue se realizó de acuerdo al protocolo de actuación, con el objetivo de iniciar el diálogo, tendiente a facilitar la liberación de las vías de acceso al AICM.



Pero en ese momento se generó una riña, jaloneos y empujones. La dependencia reportó que al menos 12 policías de la SSC fueron retenidos, esposados y despojados de parte de sus uniformes; 32 más resultaron con heridas leves.



Para entablar comunicación a otro nivel y liberar a los policías locales retenidos arribó al lugar el secretario de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch, quien mantuvo diálogo con los manifestantes, logrando la liberación de los uniformados de la Ciudad. Junto con él estuvo ahí el subsecretario de Gobierno, Arturo Medina.



El titular de la SSC permaneció en el lugar hasta la llegada del subsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana federal, Ricardo Mejía, quien llegó al lugar más de tres horas después de que iniciara la protesta.



Los policías federales rompían de forma intermitente el dialogo con las autoridades y de la misma manera liberaban o bloqueaban carriles del Circuito Interior.



Uno de los momentos de mayor tensión se vivió cuando los elementos federales lanzaron granadas de gas pimienta hacia las columnas de policías locales.



Mientras se desarrollaba la protesta y las grescas entre policías, unidades y elementos de la Dirección de Tránsito de la SSC apoyaron a los usuarios del Aeropuerto que intentaban llegar a la terminal aérea para tomar su vuelo.



Sobre Circuito Interior se veía a policías de tránsito jalando maletas o en apoyo subiendo a pasajeros y equipaje a camionetas de la SSC.



Durante la mayor parte de la protesta, la jefa de Gobierno de la CdMx, Claudia Sheinbaum, se mantuvo sin emitir comentarios. Sólo informó en Twitter que García Harfuch se encontraba en el punto para establecer diálogo directo con los inconformes y después, a las 15:51 horas, colocó en su cuenta el comunicado de la Secretaría de Gobierno, junto con el siguiente mensaje:



“El @GobCDMX tiene como responsabilidad resguardar la paz en la Ciudad, con base en la protección de los derechos humanos y de la ciudadanía, siempre privilegiando el diálogo”.



Nada dijo la mandataria sobre la efectividad del Acuerdo de Atención a Bloqueos que anunció la semana pasada y en cuya creación participaron 10 especialistas en materia de derechos humanos, entre ellos la Ombudsperson Nashieli Ramírez.



A su vez, la SSC aseguró que esa dependencia atenderá puntualmente la implementación del Mecanismo de coordinación entre las autoridades que intervienen en la atención de bloqueos de vialidades primarias como parte de la protesta social en la Ciudad de México, que prioriza en todo momento el diálogo abierto, así como el monitoreo y comunicación constante con la ciudadanía, para informar rutas alternas.