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Política

José Ramón Amieva, el tercer jefe de Gobierno sustituto en la historia reciente de la Ciudad

Ciudad de México.-José Ramón Amieva se convirtió hoy en el tercer Jefe de Gobierno sustituto en la historia reciente de la Ciudad o, para ser más precisos, desde que los capitalinos elegimos en las urnas a quienes gobernarán la capital del país.

El nombre del ex secretario de Desarrollo Social quedará per se en los registros de la vida política local, por ocupar la silla de aquellos mandatarios que dejaron el puesto para ir en busca de otro cargo de elección popular. Jefes de gobierno sustitutos lo fueron Rosario Robles, hoy integrante del gabinete de Enrique Peña, y Alejandro Encinas, ahora simpatizante de Morena.

En la ALDF este martes hubo unanimidad para la designación de Amieva como nuevo mandatario. 52 votos de los diputados, incluso los de Morena, ratificaron el dictamen presentado por el presidente de la Comisión de Gobierno, el perredista Leonel Luna.

Desde la tribuna del órgano legislativo, Luna señaló los argumentos legales que le permiten a la ALDF designar al sustituto de Miguel Ángel Mancera, quien presentó licencia definitiva al cargo el pasado 29 de marzo.

“La ALDF tiene la responsabilidad y facultad de designar, en caso de falta absoluta del Jefe de Gobierno, a quien asumirá este cargo para que concluya con el periodo de ley. Lo anterior de acuerdo con lo establecido en los artículos 42 fracciones XXII y XXIII del Estatuto de Gobierno del Distrito Federal; 10 fracción X y 94 de la Ley Orgánica de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal”, dijo Luna

También en la tribuna, el coordinador de los diputados locales de Morena, César Cravioto, expuso las razones de por qué ese partido apoyaba la designación de Amieva.

“El grupo parlamentario de Morena votará a favor de este dictamen, primero porque es necesario que haya una cabeza en este gobierno y por el propio perfil del doctor Amieva. Ha sido funcionario de este gobierno en las últimas 3 administraciones y como Consejero Jurídico, como Secretario de Desarrollo Social, siempre tuvimos comunicación fluida con él y demostró que puede realizar su trabajo sin tintes partidistas. Así nos lo hizo saber en los múltiples asuntos que tratamos con él.

Creemos como grupo parlamentario que cumple el perfil para cerrar esta administración. Le damos nuestro voto de confianza, pero no así le damos un cheque en blanco”, argumentó el legislador de Morena.

Inmersos ya en el proceso electoral, Cravioto le pidió a Amieva que blinde al gobierno y no se involucre en las campañas. Le solicitó que los trabajadores de la administración capitalina no operen a favor de algún partido político y volteó a ver de reojo al secretario general del SUTGDF y candidato a diputado federal del PRD, Juan Ayala, quien se encontraba en el salón de sesiones sentado entre los invitados especiales.

“También le pedimos al doctor Amieva que le dé seguimiento al trabajo de la Contraloría y de la Procuraduría General de Justicia, porque ya hay temas electorales en estas dependencias y no queremos que estas dependencias sólo reciban las denuncias, no queremos que estas dependencias sólo sirvan como Oficialía de Partes. Queremos que investiguen, queremos que sancionen, queremos que cumplan su función, porque nos pueden recibir muy bien en las dependencias, nos pueden recibir muy bien las denuncias, pero si no se investiga y no se actúa, le restamos credibilidad a las instituciones de la Ciudad de México”, dijo el morenista.

Aprobado el dictamen, el todavía secretario de Gobierno ingresó al salón de sesiones. Saludó a los coordinadores de los grupos parlamentarios y se tomó la foto con ellos en el pasillo central del recinto.

Invitado por el presidente de la Mesa Directiva, el perredista Iván Texta, subió a tribuna y se colocó junto a un atril especialmente colocado para él; extendió la mano derecha y rindió su protesta constitucional entre el aplauso de los suyos.

De la oposición, el único que aplaudió y hasta de pie, fue el vicecoordinador de los legisladores de Morena, Alfonso Suárez del Real.

A Amieva lo flanqueaban el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Alvaro Augusto Pérez; el propio Iván Texta, así como Leonel Luna y el polémico diputado del PRD, Mauricio Toledo.

En los asientos para invitados, así como en los palcos, había funcionarios de alto y medio nivel de la administración capitalina; estaban también los titulares de los órganos autónomos de esta Ciudad, como los presidenta de la CDHDF, Nashieli Ramírez; del Tribunal Electoral, Armando Hernández, y del Instituto Electoral, Mario Velázquez.

Todos los secretarios del gabinete quedaron acomodados en sillas detrás de las curules que ocupan las bancadas del PRI y el PAN. Junto a ellos estaban políticos panistas como Federico Döring y Mauricio Tabe, ubicados en las corraletas donde comúnmente se sientan los asesores de la bancada albiazul.

El nuevo jefe de Gobierno tuvo la oportunidad de dirigir unas palabras desde la tribuna de la Asamblea.

“Soy conocedor de la etapa de gobierno que me toca encabezar. Estos meses pueden ser muchos o pueden ser pocos, lo importante es tener conciencia y voluntad para entender y aplicar las funciones que me correspondan. Primero que nada, concluiré de manera eficiente el programa de gobierno iniciado por mi amigo, por mi jefe, el doctor Miguel Ángel Mancera Espinosa, reconociendo como siempre su labor al frente de la Administración Pública de la Ciudad de México”, destacó.

Mencionó temas que para su administración, de tan sólo siete meses de duración, serán prioridad. Habló de seguridad, de servicios como el agua y de la reconstrucción. “Lo que las personas afectadas por el sismo esperan es que les dotemos de un hogar, porque la experiencia que vivieron nunca la van a olvidar, lo que podemos contribuir es a que retomen la cotidianidad de sus vidas”, enfatizó el mandatario.

Se refirió a las elecciones y expuso que su administración garantizará los derechos de todos.

Cuando bajó de la tribuna, Amieva se despidió de mano de los diputados locales que se encontraban en el salón de sesiones. Fue hasta la curul de cada uno de ellos y agradeció el voto a favor. Algunos los legisladores le pidieron una selfie y lo abrazaron.

El pasillo central del recinto se convirtió en un tumulto de fotógrafos, diputados y asesores que buscaban acercarse al recién ungido.

Afuera del edificio de la ALDF, lo esperan cientos de trabajadores del gobierno de la Ciudad para aplaudirle y vitorearlo. El protocolo se cumplió por tercera vez en el mismo recinto, pero con diferentes actores, con la designación de un jefe de Gobierno sustituto al que le tocará bajar la cortina de la administración saliente.

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