Elogio de las elecciones



Ciudad de México.- La victoria de la democracia llega después de cuatro días de incertidumbre y se sustenta en más de 75 millones de votantes a favor del cambio, que integraron un crisol de pluralidad social y política donde confluyeron mujeres, jóvenes, afroamericanos, latinos y una gama muy amplia de minorías étnicas que manifestaron masivamente con el sufragio su rechazo al populismo.



El triunfo de Joe Biden que lo ubica como el presidente número 46 de los Estados Unidos con 290 votos electorales, provino de un proceso electoral ordinario que se convirtió en un masivo referéndum social y político sobre el populismo como forma de gobierno y su manera de conducirse respecto a las leyes e instituciones democráticas.



De esta forma, su contrincante Donald Trump se convirtió en el primer presidente que no obtiene la reelección en lo que va del siglo.



El nuevo inquilino de la Casa Blanca deberá reconstruir el tejido social y recuperar las zonas de consenso que se fracturaron en la democracia más antigua de América, producto de una forma de gobernar arbitraria, torpe, intolerante y poco respetuosa de la legalidad.



La cohesión nacional será prioridad después de la polarización generada por el populismo que se reflejó en los cerrados resultados electorales.



Ellos fueron producto de una contraposición ideológica y cultural que se desarrolló entre diversidad identitaria y ciudadanía constitucional.



La necesidad de mantener viva la participación de los ciudadanos resulta crucial para la política y la democracia.



El concepto mismo de política encarna una imagen de participación en el Ágora. Además, produce identidades colectivas y sentido de pertenencia proyectando a la participación electoral como una acción en solidaridad con otros dirigida a conservar o transformar las estructuras y valores del sistema dominante.



Las elecciones son un proceso político a través del cual se manifiestan los ciudadanos respecto a sus gobernantes.



El concepto “elegir” está marcado por un dualismo originario que tiene de un lado, un contenido técnico o neutro y del otro, un sentido sesgado por sus fuertes connotaciones políticas.



Por ello es que las elecciones son una técnica para la designación de los representantes y, contemporáneamente, la “posibilidad real” que el elector pueda optar libremente entre ofertas políticas diferentes.



Ambos significados implican la vigencia efectiva de normas jurídicas que garanticen el derecho electoral, las libertades así como los derechos políticos de los ciudadanos.

Las democracias reclaman votaciones dignas de confianza porque del procedimiento electoral depende la salud de la democracia y sin el apoyo de un sufragio auténtico sus instituciones peligran.



Las elecciones constituyen el lado administrativo del proceso electivo y son importantes porque de ellas deriva la legitimidad de las instituciones políticas.



La garantía de elecciones libres y resultados confiables es la base de la democracia porque cimienta la certeza de que la representación política se corresponde con la voluntad del electorado expresada por medio del voto.



Las elecciones deben implicar la existencia de resultados objetivamente correctos, de autoridades electorales que garanticen un desarrollo normal y ordenado del acto electoral, así como de procedimientos que permitan comprobar adecuadamente los resultados electorales efectivos.



Que Donald Trump no acepte su derrota con argumentos de un fraude electoral inexistente no sorprende, porque ese es el estilo y la estrategia de la personalidad antidemocrática.



Las lecciones para México son que frente a situaciones de inestabilidad y autoritarismo, el retorno de la institucionalidad democrática siempre transita por las urnas y así quedó demostrado una vez más.



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Twitter: @isidrohcisneros

  • Isidro H. Cisneros

    Isidro H. Cisneros

    Doctor en Ciencia de la Política por la Universidad de Florencia, Italia. Licenciado en Sociología por la Universidad Nacional Autónoma de México. Licenciado en Derecho por la Universidad La Salle del Pedregal. Fue diputado de la Asamblea Constituyente de la CDMX.