| 

Transición 2018

El morbo que acompañó a Negrete en la toma de protesta de los 16 alcaldes ante el Congreso de la CDMX

Ciudad de México.- El Congreso capitalino sesionó este lunes de forma solemne. Los diputados abrieron las puertas del recinto legislativo para 16 hombres y mujeres que desde hoy se convierten en los primeros alcaldes de la historia moderna de la Ciudad.

Fueron ellos las 16 estrellas de este día en el firmamento político local, genios y figura que rindieron protesta como titulares de las demarcaciones ante 60 de los 66 legisladores que componen el poder Legislativo local.

Pero el morbo se interpuso en alguna de estas fiestas, la de Manuel Negrete. Las miradas estaban encima del recién ratificado alcalde de Coyoacán.

Reporteros y camarógrafos lo asediaron apenas lo divisaron cuando caminaba por la céntrica calle de Donceles rumbo al edificio del Congreso local.

Unas 11 horas antes y apenas en el límite del plazo legal, los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) le reconocieron a Negrete su triunfo como alcalde y rechazaron los alegatos del partido Morena para anular los comicios.

Ambiente enrarecido dejó en la clase política que hoy gobierna la Ciudad esa resolución de los magistrados electorales, porque consideraron que la probada violencia política de género en contra de la candidata morenista, María Rojo, así como las múltiples evidencias del uso de programas sociales con fines electorales a favor de Negrete, no eran suficientes para anular las elecciones y convocar a nuevos comicios.

En atropellada entrevista banquetera, Negrete marcaba distancia respecto a los hechos que mancharon su triunfo en Coyoacán. Decía que él se dedicó a hacer campañas. “Yo no tengo nada que ver”, insistía.

Con el estigma de esa declaración, el ex futbolista de los Pumas ingresó al recinto de Donceles y Allende, ante la mirada recelosa de sus adversarios de Morena.

En las banquetas afuera del recinto, perredistas y morenistas acarreados se disputaban entre gritos la supremacía de porras y arengas. Unos lanzaban porras a favor del perredista y alcalde de Venustiano Carranza, Julio César Moreno; otros respaldaban a la nueva alcaldesa de Iztapalapa, Clara Brugada, emanada de Morena.

La victoria se la llevaron los militantes del PRD, mejor ubicados, más numerosos y hasta mejor equipados, con banderas, lonas y megáfonos. Bien les valió haber llegado más temprano a la esquina de Donceles y Allende.

Dentro del edificio, cuando a las 9:57 de la mañana el presidente del Congreso local anunció el inicio de la sesión solemne y pidió que los nuevos alcaldes entraran al salón de sesiones, Manuel Negrete ingresó rodeado de sus pares de las otras demarcaciones y del jefe de Gobierno, José Ramón Amieva.

El ex jugador seleccionado nacional se acercó de inmediato a saludar a los suyos, el costado menos hostil de curules que hubo para él en este edificio de Donceles. De inmediato recibió el espaldarazo de Valentín Maldonado, ex delegado de Coyoacán y su antecesor.

De los morenistas, saludo de mano al diputado federal Sergio Mayer, y a las aliadas coyunturales de los del Movimiento de Regeneración Nacional, las dos legisladoras del PVEM en este órgano legislativo.

Saludo también a los panistas y se siguió de largo hacia su lugar, ubicado frente a la tribuna del Congreso capitalino, sin voltear hacia donde los de Morena hacían como que no lo miraban.

Pero claro que lo observaban, tanto que ya le tenían preparados segmentos de sus discursos para recordarle que no hay empatía.

Aunque no es de Morena, pero sí es aliada, la primera en lanzar el dardo fue la diputada del PT Lizzete Clavel. A la hora de los posicionamientos de los grupos parlamentarios, la petista recordó la resolución de los magistrados electorales.

“El día de ayer la Sala Superior validó la elección de la Alcaldía en Coyoacán, elección aclimatada en un entorno de violencia y clientelismo. Respetuosos de la legalidad el Partido del Trabajo no deja de manifestar su repudio a cualquier tipo de violencia o fraude en todo proceso electoral.

“A nombre del Partido del Trabajo y del poder del pueblo los exhorto a concentrar el trabajo en favor de todos los ciudadanos y sus demandas, dando solución pronta a los problemas que depare cada una de sus demarcaciones”, dijo Clavel

Menos conservadora en el discurso, la morenista Yuriri Ayala dijo que en su partido serán respetuosos de lo resuelto por el TEPJF, “pero ello no implica quedarnos callados y dejar de decir lo que pensamos”, decía desde tribuna la diputada, frente a un Manuel Negrete que permanecía inmóvil en su silla.

“En la resolución del Tribunal se reconoce que existió violencia de género en contra de la candidata a la Alcaldía de Coyoacán de Morena: reconoce que existió acoso, descalificaciones y violencia, pero al final no pasa nada. El órgano jurisdiccional reconoce el uso de programas sociales en la campaña electoral, y tampoco pasó nada.

“En Coyoacán se gestó una elección marcada por la violencia, la compra del voto, el condicionamiento de programas sociales con el objetivo de incidir en la elección y al final el Tribunal avala el resultado. ¿Qué precedente sienta para las mujeres que participamos en política? Pueden violentarnos, agredirnos, acosarnos y quedamos completamente vulnerables. La violencia de género avalada desde el poder. No podemos quedarnos calladas y contemplar inmóvil estos lamentables retrocesos”, expresó Ayala entre el aplauso de los suyos.

Mando un mensaje a propios y extraños, pues agregó que los congresistas de Morena vigilarán que los recursos públicos se usen en el marco de la legalidad. Los ciudadanos no están solos, aseguró la legisladora.

El formato de la sesión solemne se cumplió con la toma de protesta, uno a uno, de los alcaldes, ubicados en el pasillo central del salón de sesiones, de pie y frente a la Mesa Directiva.

Mano alzada, para la imagen de prensa, Negrete dijo que cumplirá y hará cumplir la Constitución federal y local, así como las leyes que de ellas emanen.

Aplaudieron los diputados que conformaron la coalición Por la CDMX al Frente y los invitados especiales como Raúl Flores, presidente del PRD capitalino. No hubo aquí otros invitados que aplaudieran a Negrete y que en su momento pidieron audiencia pública en el TEPJF para defender el triunfo en Coyoacán.

Así, brillaron por su ausencia Mauricio Toledo o Manuel Granados. La pregunta que quedó en el aire es con quién gobernará el anotador del gol más bello del Mundial de 1986. El morbo acompaña a Negrete.

Etiquetas Noticias

COMENTARIOS

MÁS Transición 2018