El filoso debate de dirigentes partidistas de la Ciudad de México

Ciudad de México.- “La política, señores y señoras, no es el reino de los puros… es una competencia”, y de eso no quedó duda en el debate entre dirigentes locales de los partidos políticos, organizado por CapitalMX.
El autor de la frase es Raúl Flores, quien está al frente del PRD-DF, y asistió la noche de este miércoles a la Escuela de Periodismo Carlos Septién García para confrontar ideas con sus homólogos.

Brillaron por su ausencia los Mauricios: Tabe, representante del PAN y López, del PRI. "La ausencia de Tabe no extraña porque no sabe nada de nada", dijo el perredista.

Los que sí asistieron se acomodaron en la tribuna por sorteo, pero quedó de la manera más políticamente correcta: en medio, Luciano Jimeno, representante del Partido Humanista; a su lado derecho Flores y a su izquierdo, Mario Zepeda, el enviado de Morena en lugar de Martí Batres. En las orillas, Jorge Bautista, de Movimiento Ciudadano y Jorge Gaviño, de Nueva Alianza.
La discusión comenzó a las 8 de la noche y desde los cuatro minutos para introducir su opinión sobre la contienda electoral, los dirigentes aprovecharon para aventar filosas indirectas. El eje del debate fue el desaseo de la izquierda en la construcción de la Línea 12 del Metro y el uso de la política social como instrumento electoral.

Flores se encargó de defender la administración de Miguel Ángel Mancera y enfiló sus baterías al ex jefe de Gobierno y candidato suplente de Moviniento Ciudadano a la Cámara de Diputados, Marcelo Ebrard.

Gaviño se fue más atrás y refresco la memoria a los estudiantes al señalar que el olvido del Metro viene desde la administración de Andrés Manuel López Obrador, a quien llamó "caudillo" y con eso puso en duda que Morena sea "la esperanza de México".
Al hablar de líderes, Gaviño se enredó y tuvo que aclarar que Nueva Alianza es "turquesa" porque ha superado a su fundadora la maestra Elba Esther Gordillo, actualmente presa en el penal de Tepepan.

-Por lo menos estos sí pelean, se escuchó una voz en el público.

Ante un auditorio ocupado a su máxima capacidad, los cinco discutieron sobre las fallas del Sistema de Transporte Colectivo Metro, el llamado “caciquismo” de los políticos mexicanos, la seguridad en la capital y los funcionarios “chapulines”.

Gaviño se dedicó a dos cosas: atacar a Movimiento Ciudadano y a López Obrador, Bautista a amortiguar los golpes y Jimeno a insistir en que se trata de dar propuestas y no de pelear, como la del Humanista de hacer que el Metro sea pagado con dinero de Pemex y gratuito para los usuarios.
El enfrentamiento más intenso y constante fue entre Flores y Zepeda. El primero acusó al segundo de criticar sin haber gobernado nunca y el segundo de haberse alineado con el proyecto neoliberalista del PRI.

En más de una pregunta se convirtió en un “ping-pong” entre ambos representantes, hasta llegar a un agresivo “tú ni eres dirigente local” de Flores para el enviado en lugar de Batres. "Esto debería ser un debate de propuestas y parece un pleito de familia", dijo Jimeno, con enfado.

-tssssss, sonó abajo del podio.

Por más de dos horas, los cinco se aseguraron de resaltar los escándalos de corrupción, entrega de despensas y dudosas alianzas del resto de los partidos.
El cierre tuvo más de cuatro réplicas hasta que la moderadora tuvo que robar el micrófono e indicar que el tiempo de préstamo del auditorio se había agotado.

Los dirigentes desfilaron a la salida de la Escuela de Periodismo, dedicándose incómodas sonrisas en señal de despedida. Ninguno partió en el Metro que tanto criticaron, a pesar de que todos aseguraron que pueden hablar de él porque es su medio de transporte.