El desarrollo de México, nuestro compromiso



Ciudad de México.- El compromiso de los industriales es con México, con su sociedad, con los valores y cultura que nos dan identidad. Se demuestra todos los días, no depende de ciclos o posiciones electorales, el compromiso del sector industrial es con el presente y futuro de nuestros trabajadores, sus familias y la sociedad en general.



La inversión de los industriales en México permite generar el 35% del PIB y el 42% del empleo formal registrado ante el IMSS: la vocación con el desarrollo económico y social de nuestro país ha permitido que 8.4 millones de trabajadores encuentren una ocupación laboral que les proporciona bienestar presente y futuro.



Las cifras son contundentes: de acuerdo al IMSS la remuneración promedio en la industria supera a la media nacional: es 3.5 veces el salario mínimo y en algunos de los sectores que integran a la industria puede ser hasta 8 veces el salario mínimo.



La contribución social, a través del empleo formal generado, tiene un reflejo en el crecimiento económico propiciado por la industria en México: si bien el PIB aumenta a sólo una tasa promedio de 2.5% a nivel nacional, las inversiones realizadas en las actividades industriales permiten que estados como Aguascalientes, Guanajuato, Chihuahua, Querétaro, Jalisco, Nuevo León y San Luis Potosí, exhiban un incremento en su actividad productiva que excede el 4.5%. Se debe resaltar que algunas de estas entidades han llegado a crecer hasta 10% en los últimos 15 años.



El empleo formal creado por los industriales se traduce en prestaciones de seguridad social y el acceso a un sistema de pensiones que da certidumbre a los trabajadores en su edad de retiro. Con ello la industria contribuye a la estabilidad social de México, haciéndolo además en un marco de alta productividad y competitividad.



Por ello uno de los objetivos centrales de política económica que se debe impulsar es incrementar la productividad y competitividad del país. Para lograrlo se requiere tanto de la elaboración de una Política Industrial Globalmente Productiva, Competitiva y de Inclusión Social como del fomento a la integración de las cadenas productivas, el aumento del contenido nacional de las exportaciones y del valor agregado, algo que no se ha alcanzado en las últimas décadas.



Para lograrlo se debe crear una política económica de fomento al desarrollo productivo, una tarea que es labor fundamental del Estado Mexicano, tal y como se establece en los artículos 25 y 26 de la Constitución.



Además, el marco institucional ya establecido proporciona elementos suficientes para avanzar en dicho sentido. La aprobación en el Congreso de la Unión de la Ley para Impulsar el Incremento Sostenido de la Productividad y la Competitividad de la Economía Nacional representó un avance en el diseño futuro de una sólida política industrial que se debe continuar.



Por ello, desde la Concamin proponemos que se le dé continuidad al macro legal que permite establecer al sector industrial como el mecanismo de desarrollo económico y social de México. Representa el camino para incrementar el bienestar de nuestra sociedad con solidas bases productivas.