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2018

El debate de candidatos a la Jefatura de Gobierno o entre pendencieros te veas; sino preguntémosle a Puri

Ciudad de México.-El tercer y último debate de candidatos a la Jefatura de Gobierno fue un encuentro entre pendencieros. Ante la duda, queda como ejemplo el actuar de la abanderada de Nueva Alianza, Purificación Carpinteyro, que se levantó de su sillón y fue directo a tronarle los dedos a la aspirante de Morena, Claudia Sheinbaum.

“¡Ay Claudia, serás muy científica pero de Internet no tienes ni idea! ¿sabes qué es el big data? ¿sabes qué es el Internet de las cosas? No sabes ni de qué estás hablando. Hablas de digitalización y ni siquiera sabes qué son las apps. Háblame del Internet de las cosas ¿sabes para qué sirve? ¿sabes cómo lo puedes aplicar? ¡Dime! ¡Contéstame!” exigió Carpinteyro, mientras se ponía de pie y alzaba al mismo tiempo la voz, acercándose a Sheinbaum.

En el set del Canal 11, donde se celebró el debate de los candidatos, a la de Nueva Alianza se le acabó su tiempo y por ello se cerró su micrófono, pero eso no le impidió seguir lanzado las preguntas en tono de exigencia y tronándole los dedos a la de Morena, que la miraba sorprendida.

Los moderadores, Juan Manuel Jiménez y Elisa Alanis, observaban igual de asombrados a “Puri”, pidiéndole por favor que regresara a sentarse, porque su tiempo había concluido.

Algo traía Carpintyero, quien desde que llegó a las instalaciones de Canal Once comenzó a echar pleito. La tomó primero contra los medios de comunicación, pues dijo que no cubrían sus eventos y que por eso había ya presentado una denuncia contra el Instituto Nacional Electoral (INE), al que le exigió piso parejo en la difusión de las plataformas y actividades de los candidatos a la Jefatura de Gobierno.

A los reporteros que hacían la cobertura de este evento los llamó asalariados y les recriminó: “No existo, porque ustedes me han ocultado”.

Hoy “Puri” fue histriónica al grado de la mofa. Durante el debate se excedía en el movimiento de brazos y hombros; se llevaba las manos a la cintura y se echaba el cabello hacia adelante o hacia atrás según el momento.

Más parecía la actriz que interpreta a la mala de una telenovela que a una candidata a jefa de Gobierno, además de que tartamudeaba y equivocaba las palabras a la hora de decir algún refrán o lanzar una idea, a tal nivel que ni siquiera podía mencionar correctamente el nombre del jefe de Gobierno José Ramón Amieva.

Pero la de Nueva Alianza no fue la única que mostró ánimo peleonero. Alejandra Barrales, candidata de la coalición Por la CDMX al Frente, retó a la de Morena, Claudia Sheinbaum, y lo hizo en un tono que hasta parecía como de adolescentes que se provocan para arreglar sus asuntos a la salida de la escuela.

“Te quiero mostrar a ti una sentencia, no te la puedo entregar pero te la voy a regalar. A la salida si quieres nos vemos y te la dejo, para que tu puedas conocer que gané una demanda por difamación, por calumnia. Obligaron al que me difamó a que reparara el daño moral, que pagara y que hiciera pública su disculpa.

Aquí está, no me creas. Yo sé que tú estás nerviosa y por eso estás recurriendo a todo esto, pero hablaste de 25 años de mi trayectoria. Yo te reto a que tú pruebes un solo acto de corrupción de toda mi trayectoria y te lo digo públicamente, renunció a mi candidatura, pero si no lo pruebas renuncia tú, para que digas la verdad y no vengas aquí a mentirle a la gente. Te reto a que lo pruebes, corre tu tiempo, aquí te espero”, le soltó la perredista a la morenista.

Y es que a diferencia de los dos debates anteriores, esta vez Sheinbaum se notó más agresiva. Apenas y tuvo uso de la palabra, lo primero que hizo fue lanzarse contra Barrales a la que acusó varias veces de corrupta y de dejar ese sello a lo largo de su trayectoria, como líder sindical de sobrecargos, como presidenta de la ALDF, como senadora y como presidenta nacional del PRD. Le echó en cara lo de sus propiedades en Miami, Acapulco y las Lomas de Chapultepec.

“No Alejandra, el servicio público no es para tener departamentos en Miami, ni casas en Las Lomas o departamentos en Acapulco. El servicio público no es para servirse, el servicio público es para servir al pueblo y eso haremos a partir del 5 de diciembre, porque vamos a ganar la elección del 1 de julio”, le dijo la del Movimiento de Regeneración Nacional.

El agarrón entre Sheinbaum y Barrales fue parejero. La morenista acusó que la actual administración capitalina, representada por la perredista, es un gobierno fallido que no resolvió los problemas de seguridad, servicios públicos y movilidad, lo cual es producto de la corrupción, pues las autoridades hicieron negocios al amparo del poder público. Apuntando con su dedo a Barrales, Sheinbaum dijo: “Ellos pueden empezar a hacer sus maletas, porque ya se van”.

Enumeró una serie de compras hechas a sobre precios por el gobierno de Miguel Ángel Mancera entre 2015 y 2018, desde lámparas, camiones de basura, autobuses del servicio M1 para el transporte público, hasta chalecos de protección civil. Por supuesto que la de Morena incluyó aquí el presunto desvío de 3 mil millones de pesos para reconstrucción a la compra del voto por parte del PRD.

La perredista le dijo a la de Morena que si lanzaba esas acusaciones es que estaba nerviosa porque las encuestas ya no la favorecen. Le atizó, al decirle a Sheinbaum que sólo está justificando su derrota, pues no podrá explicarle a su jefe Andrés Manuel López Obrador que perdió la Ciudad, con todo y que el tabasqueño vino a sacarla a pasear dos veces a la semana.

Barrales mostró una cartulina con una composición de fotografías en donde aparecían Carlos Imaz -ex esposo de Sheinbaum- y René Bejarano, vinculados a los video escándalos; Mario Delgado y Marcelo Ebrard, ligados a actos de corrupción en la Línea 12 del Metro; Francisco Chiguil señalado como responsable de la tragedia en la discoteca News Divine, y Layda Sansores, recién acusada de hacer compras suntuosas con cargo al Senado. “Eso eres tú”, fustigó la del PRD a la de Morena.

La de Morena rechazó estar nerviosa, pues presumió estar 30 puntos arriba en los sondeos de opinión. Su adversaria sacó una encuesta que coloca a ambas en empate técnico, pero la de Morena se burló diciendo que ese estudio era de la empresa Pinochos y Asociados.

Los otros candidatos no se quedaron callados y entraron a la batalla. Mikel Arriola, del PRI, soltó un dardo a Claudia Sheinbaum del que la morenista sólo atinó a decir “que se investigue”.

Y es que el ex director del IMSS acusó a Alfonso Suárez del Real, hoy coordinador de la campaña de Sheinbaum, de haber participado en una red de trata de personas junto con Dolores Padierna, cuando ambos eran funcionarios de la delegación Cuauhtémoc, hace una década y media.

Mikel Habló de Alejandra Gil, condenada a 15 años de prisión, y Soledad Ramírez, como madrotas de una joven a la que llamó Mayra y a la que habrían explotado desde la década de los noventas. Según la víctima, entre 2000 y 2005 las madrotas entregaban cuotas de 150 pesos por cada niña explotada a Suárez del Real.

Como no ocurría en otros debates, la aspirante por el PVEM, Mariana Boy, también se subió al ring para irse directo contra Mikel Arriola. “No puedo dejar pasar que en este tercer debate, en donde estamos tocando el tema de gobierno, no puedo dejar de cuestionar al candidato del PRI, Mikel Arriola por su incongruencia, de hacer promesas pero cuando fue director del IMSS le incumplió al país con el programa de vales de medicina, que era una propuesta del PVEM y un acuerdo del gobierno y no le cumplió a la gente”, dijo la ecologista.

Con las palabras de Mariana Boy quedaba claro ya que hay una ruptura total entre el PVEM y el PRI, pues la abandera del Verde dijo con todas sus lestras que su partido y el Revolucionario Institucional no tienen nada qué ver en la Ciudad de México. “Vamos solos, el Partido Verde va solo, completamente independiente”, subrayó la candidata.

Mikel, burlón, le respondió a su adversaria achacándole que le hacían falta propuesta y diciéndole: “qué bueno que no tenemos nada qué ver”. Expuso que como director del IMSS garantizó el abasto de medicamentos en un 95 por ciento, aunque Boy no se quedó callada y le replicó: “Mis propuestas las he explicado a lo largo de mi campaña y tanto te han gustado que ya hasta te robaste varias”.

Un polifacético Marco Rascón, abanderado del Partido Humanista, soltó golpes a diestra y siniestra y primero se abalanzó sobre Mikel Arriola. “Ha de ser horrible ser priista, dormirte en la noche y despertarte en la mañana ha de ser una cuestión que tiene qué ver con la transparencia, la corrupción”, le dijo.

Rascón, quien llegó a este debate embozado con la máscara de Súper Barrio, dirigió entonces sus baterías contra Claudia Sheinbaum y en cada intervención posterior no la soltó. Felicitó con sorna a la de Morena, por haber participado en el movimiento estudiantil del CEU, pero dijo que su llegada a la Jefatura de Gobierno y la de AMLO a la Presidencia son malas noticias para la Ciudad y para el país.

“se avecina otra vez un sexenio de opacidad, autoritarismo, incultura y falta de un gobierno propio, pues las decisiones no las vas a tomar tú”, criticó Rascón, quien acusó un pacto entre López Obrador y Enrique Peña Nieto para que el tabasqueño sea mascota y palero de la mafia del poder. A cambio y como regalo, Morena recibirá el gobierno de la capital del país, aseguró.

Ni Mikel ni Sheinbaum se quedaron callados. El del PRI le dijo a Rascón que ha de ser horrible ser palero de Claudia Sheinbaum, mientras que la de Morena le agradeció al del Humanista por aceptar que AMLO será el próximo presidente de la República y ella la próxima jefa de Gobierno.

La de Morena aprovechó el momento para regresarle un golpe a Mikel Arriola, quien minutos antes se había referido al impuesto de la tenencia vehicular, que ya lleva 50 años de haberse instaurado en la Ciudad para en su momento financiar las Olimpiadas de 1968.

“Mikel habló de 50 años de las Olimpiadas. No, se cumplen 50 años de la masacre del 2 de octubre y eso se te olvida como priista. La historia del PRI es la masacre del 2 de octubre en la Ciudad de México, por eso no tienen ninguna posibilidad, no sólo en la Ciudad sino en el país”, le recriminó la ex delegada de Tlalpan al ex director del IMSS.

Lorena Osornio, quien hoy festejó su cumpleaños 50 años con un pastel y un mariachi que la esperaban a su llegada a las instalaciones de Canal 11, se mantuvo en su rol de independiente, a tal grado que presumió con oficio en mano el haber renunciado al financiamiento público para hacer campaña.

Menos nerviosa que otras veces, aunque siempre con problemas para hilvanar el discurso y no trabarse, evitó inmiscuirse en el pleito de los otros. Aunque para desgracia de ella, lo que más se recordará de Osornio en este debate es que, durante uno de los segmentos, a la candidata sin partido le quedaba sólo un segundo de tiempo para hablar.

Los moderadores le preguntaron si quería utilizar ese único segundo y ella dijo que sí, pero desafortunadamente a la candidata se le trabó la lengua y no pudo hilar ninguna idea.



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