El blof del juicio a los expresidentes



Ciudad de México.- El anuncio de la consulta para investigar a tres expresidentes, Carlos Salinas, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto es puro blof, pero revela el desprecio que hay por la legalidad en el gobierno de la 4T.



El primer mandatario, Andrés Manuel López Obrador, sabe que su idea no prosperará, pero la continuará anunciando en la medida en que ello le signifique dividendos políticos.



¿Qué impide este tipo de consultas? En primer lugar, la legalidad. Si alguien cometió un ilícito, sea ex presidente o no, tiene que ser sancionado por las vías que establece el derecho y en las que no se contempla el voto popular.



Pero más aún, si López Obrador tiene elementos de convicción y pruebas sobre ilegalidades de los ex presidentes debería presentar una denuncia, para no violar la ley.



Este razonamiento aplicaría igual para una hipotética consulta impulsada desde la ciudadanía (dos por ciento del padrón electoral), ya que se tendría que establecer cuáles son los criterios para juzgar a un expresidente y si ellos son razonables, la vía de acción sería la denuncia.



La consulta popular está establecida en la Constitución y tiene reglas para operar. El presidente de la República puede solicitar la convocatoria, pero esta tiene ser aprobada por las cámaras y estudiada por la Suprema Corte para determinar su legalidad.



¿El pleno de la Corte se pronunciaría a favor de semejante puntada?



Esto es imposible, –aún en la circunstancia de presiones en las que tiene que trabajar el Poder Judicial–, porque los ministros harían un ridículo de proporciones internacionales y destruirían la credibilidad del máximo tribunal. No lo harán. Saben que en los próximos años, este tipo de disparates pueden ser castigados con severidad.



La consulta sobre el juicio a los ex presidentes es similar a la rifa del avión que nunca se rifará. Es una cortina de humo, un intento de desplazar de la agenda temas tan apremiantes como los estragos que ya generó el Covid-19 en materia de salud y de economía.



Pero es, sobre todo, un amago, un reflejo de intolerancia y una manifiesta búsqueda de división.



Servirá para establecer una narrativa de carácter electoral desde ahora, aunque el INE nunca lleve a cabo la consulta, en la que lo que se intentará es hacer una condena del pasado.



Lo grave radica, sin embargo, en la manipulación deliberada de quienes no tienen muy claro lo que ocurrió en gobiernos precedentes a este. “Cuanto más confusa, más fácil es sustituirles en sus mentes por la imagen que se juzga adecuada a la verdad del momento”, escribió, con clarividencia, Jean-François Revel.

  • Julián Andrade Jardí

    Julián Andrade Jardí

    En la actualidad soy periodista y consultor. Escribo en diversos medios y entre ellos Forbes, La Crónica de Hoy y Etcétera. En La Razón me desempeñé como columnista y editor jefe. En Milenio trabajé como coordinador de información y en La Crónica de Hoy como subdirector. Dirigí Newsweek en español. En el ámbito de gobierno, fue coordinador general de comunicación social en el gobierno de la Ciudad de México y en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de Federación. Soy autor de la novela "La lejanía del desierto" y coautor, con Jorge Carpizo, de "Asesinato de un cardenal".