El ahorro y el capricho



Ciudad de México.- Con el pretexto de ahorrar recursos, ahora los diputados y senadores de Morena pretenden reformar la Constitución para que la consulta popular coincida con la elección.



La pregunta aprobada por la Suprema Corte es un galimatías absurdo que no llevará a ningún lado. ¿Quién decidirá sobre cuáles de los actores del pasado deben ser indagados? Por eso hay que buscar la utilidad en otro lado.



En realidad lo que intentan es establecer el juicio al pasado como un elemento de la contienda y como una oportunidad para que el presidente Andrés Manuel López Obrador pueda meterse de lleno en la campaña.



Tiene sentido en un esquema de polarización, donde lo que realmente se va a decidir en 2021, en el plano legislativo, es si los ciudadanos otorgan una mayoría a Morena, y sus aliados, para la segunda mitad del sexenio.



Las oposiciones saben que inclusive su viabilidad es la que está en juego y es posible que veamos alianzas algo inusitadas y participaciones de la sociedad más relevantes que en otros momentos.



En resumen, puede ser un sí o un no a Morena y es ahí donde la consulta “sobre los actores políticos del pasado” puede hacer la diferencia, porque el único pasado que puede ser vilipendiado y juzgado, para quienes ahora tiene el poder, es el que va del 1 de diciembre de 2018 hasta el periodo presidencial de Carlos Salinas de Gortari.



Toda la fuerza que puede provenir de un reclamo público en contra de quienes gobernaron los últimos 30 años, debe reflejarse en las urnas o no les sirve de mucho a sus promotores.



De realizarse el primer domingo de agosto del 2021, como establece la Constitución, la consulta pierde utilidad y ya no serviría como un instrumento de campaña, que es lo que en realidad es.



En los próximos días veremos lamentos de legisladores y análisis ponderando la utilidad de juntar dos asuntos que son muy distintos y que por ello tienen que realizarse por separado. Si quisieran ahorrar no harían ni propondrían temas absurdos.



Por eso la oposición debe impedir que se reforme la Constitución para satisfacer un capricho con claros tintes electores.

  • Julián Andrade Jardí

    Julián Andrade Jardí

    En la actualidad soy periodista y consultor. Escribo en diversos medios y entre ellos Forbes, La Crónica de Hoy y Etcétera. En La Razón me desempeñé como columnista y editor jefe. En Milenio trabajé como coordinador de información y en La Crónica de Hoy como subdirector. Dirigí Newsweek en español. En el ámbito de gobierno, fue coordinador general de comunicación social en el gobierno de la Ciudad de México y en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de Federación. Soy autor de la novela "La lejanía del desierto" y coautor, con Jorge Carpizo, de "Asesinato de un cardenal".