El Loco Valdés y la pedrada al presidente



Ciudad de México.- Teníamos una pequeña televisión en blanco y negro y ahí veíamos “Ensalada de Locos”, el programa en el que participaba Manuel “El Loco Valdés”, junto con Héctor Lechuga, Guillermo Rivas y Alejandro Suárez.



La primera transmisiones se realizaron entre 1970 y 1973, pero luego hubo repeticiones, tiempo después, que son a las que acudíamos con un cierto rito familiar.



En aquellos años, los setenta, la crítica social se hacía en programas como ese, a través de un humor fino y poderoso, que luego se vería reflejado en propuestas como las de “Ensalada con Lechuga”, donde se permitían chistes de corte político, hasta que dejaban de hacerlo y las series se cancelaban.



De ahí viene, creo yo, aquella versión de que alguna vez “El Loco” Valdés, al referirse al ataque que había sufrido el presidente Luis Echeverría, en el auditorio de la Facultad de Medicina en la UNAM, en marzo de 1975, había dicho: “Fue pedrada o fue maceta”.



Recordemos que la narrativa oficial, que no era otra que la del propio presidente, estableció que los ataques, una pedrada, eran productos de “jóvenes fascistas, manipulados por la CIA”. Ante el humor macabro del poder, siempre funcionó, como respuesta, el relato disruptivo de los comediantes.



En alguna ocasión Valdés se refirió a Benito Juárez como “Bomberito” Juárez y ello de le costó más de una penalidad para su programa “La Hora del Loco”. En aquellos años la historia de bronce, impuesta desde las aulas escolares en primaria, era una especia de religión de Estado, y por ello se prestaba para la burla, ya que la irreverencia contra un mandatario del pasado, se proyectaba a la crítica de quien ejercía el poder en el presente.



“El Loco” Valdés pertenecía, además, a una de las dinastías de actores más poderosa, por lo que significan, sobre todo, en el cine y la televisión en nuestro país: Ramón Valdés, “don Ramón”, en El Chavo del Ocho y el gran Germán Valdés, “Tin Tán”.



“El Loco” participó, a lo largo de su carrera, en más de 60 películas y por ello se convirtió en un referente de la comedia, pero algo más, eso que se incrusta en las sociedades y que dota al personaje de una presencia compartida. ¿Quién no sabe algo de “El Loco” Valdés? ¿Quién no conoce alguna de sus excentricidades, de sus amoríos y pasiones?



Le gustaba el fútbol y le iba al América, otro de los motores de su presencia pública y de sus escándalos, en el mejor sentido de la palabra.



Murió ayer este chihuahuense que forjó una biografía como sólo lo hacen los que conocen el desierto, sus intensidades, riesgos y, sobre todo magias. ¡Que se prenda la tele¡, ya es hora de “Ensalada de Locos”.

  • Julián Andrade Jardí

    Julián Andrade Jardí

    En la actualidad soy periodista y consultor. Escribo en diversos medios y entre ellos Forbes, La Crónica de Hoy y Etcétera. En La Razón me desempeñé como columnista y editor jefe. En Milenio trabajé como coordinador de información y en La Crónica de Hoy como subdirector. Dirigí Newsweek en español. En el ámbito de gobierno, fue coordinador general de comunicación social en el gobierno de la Ciudad de México y en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de Federación. Soy autor de la novela "La lejanía del desierto" y coautor, con Jorge Carpizo, de "Asesinato de un cardenal".