Decreto y miedo



Ciudad de México.- Sacar el agua con cubetas es lo que está realizando el gobierno federal en la implementación de planes de rescate en Tabasco, tierra natal del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y la vecina entidad de Chiapas, que también está padeciendo los estragos, no tanto por los fenómenos meteorológicos, sino de ineptitud de los tres niveles de gobierno.



Así como la torpeza de quien dirige la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que sólo es bueno para reprimir, como lo hizo Manuel Bartlett Díaz cuando estuvo al frente de la expriísta Secretaría de Gobernación, y risas, cuando se le culpó de abrir las compuertas de la presa “Peñitas’’, causa de las inundaciones.



Lea nada más esto. Que emitirá un decreto para que las presas en el país no se llenen. Cómo hará para cerrar la llave a Tlaloc o a los fenómenos pluviales de los huracanes. Quienes hemos tenido la oportunidad de cubrirlos o enfrentar la fuerza de la naturaleza, sabemos que no se pueden frenar los diluvios, ni con sagradas estampitas.



Ahora sí el tabasqueño se vio pejelagarto, porque la explicación técnica de porque inundar las zonas indígenas de Villahermosa, Tabasco; sólo puede surgir de su lógica, de: “primero los pobres’’ y que se jodan, así que pronto con un decreto esto nunca más va a volver a ocurrir.



O sus lloriqueos de siempre. Que fueron los neoliberales que dejaron los indígenas poblaran zonas proclives a las inundaciones, todo acompañado con actos de “corrupción’’ de quienes otorgaron los permisos de construcción en zonas bajas.



¡Vaya reflexión!



Y sobre él ¡Hay nanita!



Ahora sí que se la voló. Al exponer en su mañanera la explicación de los más fracasos que aciertos que ha tenido, del por qué no se ha dado un baño de pueblo con los mojados damnificados, como es su costumbre y explicar que no visito a todos los afectados por el tema de la pandemia y la sana distancia.



Ahora sí está consciente que sí pega ese colérico virus, el cual ha llenado de luto a casi 100,000 familias en todo el país e igual a un poco de un millón que padecen las secuelas, quienes afortunadamente con sus recursos o los esfuerzos de los héroes del IMSS, ISSSTE, personal de sanidad de Sedena y Semar, pudieron salvar la vida.



Y salir con la simpleza que no lo hizo, aunque “me critiquen mis adversarios y no me voy a enfermar sólo por la foto’’. Bueno entonces, si conoce la letalidad del virus, pero no se tapa el hocico con cubrebocas.

COMMODATO



Sólo para las tres personas que leen este espacio. Les comento que la Confederación de Jóvenes y Profesionistas de México (Conapro), avaló lo publicado sobre las empresas RAPAX S.A. de C.V y OCRAM SEYER, al dar a conocer que estas dos son las primeras de 50 empresas en México, quienes evaden el pago de impuestos y cuotas del IMSS e ISSSTE.



Su presidente Silvio Octavio García Rodríguez, expuso que en un estudio realizado por Conapro, fueron identificadas como evasoras de impuestos y prestaciones a los trabajadores de limpieza con que “lesionan al Estado mexicano, porque este tipo de evasión merma los recursos que se utilizan para la seguridad, educación o electricidad’’.



No era volada. Mantenemos el compromiso de “CDMX’’ que lo caracteriza: “PERIODISMO SIN FINES DE LUCRO’’.

  • Rubén Torres

    Rubén Torres

    Defeño, reporteando desde 1980. Graduado en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, generación 1984-1988. Trabajó 13 años en Inter Press Service (IPS), corresponsalía en México, donde fue becario del entonces Programa de Naciones Unidas para la Fiscalización de las Drogas (PNUFID) hoy JIFE. Reportero de los periódicos El Día, UNOMASUNO, El Nacional, Agencia Notimex, El Sol de México y El Economista. Hoy corresponsal en Chetumal y Cancún en Luces del Siglo. He cubierto casi todas las fuentes, menos espectáculos, esos los doy y deportes. Profesor de periodismo durante 20 años en la extinta escuela de Periodismo y Arte (PART).