Cubrebocas no es obligación sino una orientación, como uso de barba, bigote, bufandas y corbata: Sheinbaum



Ciudad de México.-La jefa de gobierno Claudia Sheinbaum, aclaró hoy que el uso del cubrebocas no será obligatorio en la Ciudad a partir de este lunes, por encontrarnos en semáforo rojo de riesgo sanitario. Se trata, dijo, de una orientación general para que se aplique en los centros de trabajo y se minimicen riesgos de contagio por Covid-19.



Otras orientaciones generales que hizo hoy la jefa de gobierno a quienes deben salir a trabajar es no usar barba, ni bigote, ni corbata, bufandas o joyas, además de hablar en voz baja en los centros de trabajo y en el transporte público, pues esto último reduce la expulsión de micro partículas de saliva en las que puede viajar y transmitirse el coronavirus.



Estas sugerencias forman parte de lineamientos generales que emitió el gobierno de Sheinbaum, luego de que se retomará la actividad en algunas actividades productivas como la construcción y en las que originalmente se manejó que el uso de cubrebocas sería obligatorio para quienes deban abandonar la cuarentena.



Entre esas recomendaciones está el uso de termómetros en las áreas de control de acceso de personal, a fin de detectar síntomas de enfermedad.



Agregó que en el transporte público concesionado, como microbuses y camiones, también hay lineamientos por cumplir, como que las unidades solo podrán prestar servicio a un 50 por ciento de su capacidad, con señalamientos claros sobre cuáles asientos no pueden utilizarse, además de que debe haber una ventilación natural y los usuarios deben hablar en voz baja.



Durante una videoconferencia de prensa, la jefa de gobierno insistió en negar que haya un incremento grande de personas en la calle. Argumentó que si bien hay un aumento en la movilidad, esta se da sobre todo en las propias colonias.



La reducción promedio del tránsito vehicular es de 60 por ciento, agregó, y anunció que mañana tendrá una reunión virtual con banqueros a fin de establecer medidas de dosificación de cuentahabientes en cajeros automáticos y en sucursales, para evitar aglomeraciones.