Construimos la identidad de la CDMX: Encinas



Ciudad de México.- Hay dos fotografías del futuro cercano que Alejandro Encinas se imagina con demasiado detalle. Una ocurre el 31 de enero de 2017 y en ella el presidente de la Mesa Directiva de la Asamblea Constituyente firma el decreto de la nueva Constitución de la Ciudad de México frente al resto de integrantes del órgano legislativo.



La segunda fotografía tiene como escenario la plancha del Zócalo capitalino y está fechada el 5 de febrero del 2017. Ante un gran número de ciudadanos que han hecho suya la Constitución de la ciudad, se promulga la carta fundacional de la capital del país, pero sin la presencia de políticos, mandatarios o autoridades de primer nivel.



Encinas ha excluido deliberadamente a la clase política de esa fotografía porque, dice en entrevista con Capital CDMX, la ciudad no son sus autoridades, la ciudad no son sus edificios, la Ciudad es su gente.



Aunque de la imagen queda fuera la clase gobernante, el presidente de la Mesa Directiva de la Asamblea Constituyente asegura que la exclusión no es una palabra que aplique para la nueva Constitución de la capital del país. Afirma que en la carta fundacional de esta urbe caben todas las visiones de ciudad.



— ¿Hay cabida para todas las voces? Existen evidentes posiciones que están en contra de algunos derechos, pero esos grupos tienen voz y derecho a que sus posiciones se escuchen ¿cabe todo en la Constitución?



Yo creo que cabe todo, absolutamente todo, particularmente en los temas más polarizados, el matrimonio igualitario, la suspensión legal del embarazo, la adopción por parejas del mismo género, cabe, con quienes creen que la familia debe seguir siendo la familia nuclear, por ejemplo, y entre quienes creemos que ya existe un concepto distinto de familias.
Yo creo que cabe dentro de un principio que todos tenemos que reconocer: No puede prevalecer un pensamiento único en esta Constitución, se debe reconocer el derecho al libre desarrollo de la personalidad de cada uno de los hombres y mujeres de esta ciudad, donde cada quien tenga derecho a decidir sobre su forma de vida, sobre sus hábitos, sobre sus costumbres, sin ninguna injerencia indebida, ni del Estado ni de ningún otro poder fáctico, ni de ninguna otra persona.
Tenemos que reconocer, así como el derecho a la libertad religiosa, el derecho a la libertad y la diversidad sexual. Yo creo que ese es el principio. En una Constitución deben caber los derechos de todas las personas, porque nadie debe imponerle a otra su forma de pensar o su forma de vida.



— ¿Será una Constitución única? ¿Punta de lanza para otras Constituciones?



Yo creo que a pesar de las limitaciones que nos establece la propia Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, será una Constitución que va a traer replanteamientos importantes no sólo en materia de derechos, sino también en nuevas formas de organización política, de descentralización del poder público y que va a traer cambios en el sistema federal en nuestro país.
Lo que normemos en materia de desarrollo metropolitano, otorgándole facultades a las alcaldías, por ejemplo, para asociarse entre sí o con los municipios vecinos para hacer políticas, programas u obras públicas de manera conjunta, va a impactar a la vida entre los municipios. Toda la forma en la que se diseñe a partir de lo que ya está establecido en la Constitución en materia de desarrollo metropolitano, impactará en las 59 zonas metropolitanas del país.



— Dice que esta Constitución impactará más allá de las fronteras de la Ciudad de México. El reto es que impacte sin invadir facultades. Hay muchos que levantan el dedo diciendo que como viene el proyecto invadirá esferas de competencia federal o la Constitución nacional ¿Cómo hacer para que impacte sin invadir?



Yo creo que en el planteamiento de la Constitución no hay ninguna invasión de competencias. Pongo un ejemplo: Dicen que se invaden competencias en materia de educación, no, porque lo que se está planteando en el proyecto es la creación de un sistema educativo local como lo tienen todas las entidades federativas. Tenemos ya preparatorias del gobierno de la Ciudad y la Universidad de la Ciudad de México, pero ahora sí tendría la facultad de crear un sistema desde la primera atención y preescolar hasta el nivel de educación superior.
Dicen, por ejemplo, es que no se lee bien, que se invaden competencias cuando se plantea que no se sancionará el consumo de mariguana en la Ciudad. No se invade ninguna competencia porque ni en la Ley de Salud ni en el Código Penal Federal se sanciona el consumo de mariguana. Más aún, la Ley General de Salud permite la portación de cinco gramos de mariguana para su consumo. Que hay una especie de esquizofrenia legislativa, la hay, porque si no se sanciona el consumo y se permite la portación de cinco gramos, dónde se obtiene la mariguana, pues en el mercado ilícito o en la producción para autoconsumo; además, cuando señalamos que se permitiría en la Ciudad de México la producción de mariguana con fines medicinales o de investigación científica, hay un artículo transitorio que señala que esto entrará en vigor en cuanto la Ley de Salud así lo establezca.



— ¿Cómo Presidente de la Mesa Directiva y conductor del debate que habrá, está consciente que pasará a la historia?



Esperemos pasar a la historia por un buen desempeño, porque uno puede pasar a la historia por un buen o un mal desempeño. Esperemos hacerlo bien.



— De una escala de uno al diez, donde uno es poco y diez es mucho ¿qué tan grande es el reto de ser Presidente de la Mesa Directiva?



Diez, sin lugar a dudas. Es un hecho sin precedente, es un hecho histórico. Marcará la historia de esta Ciudad y de este país. Es una altísima responsabilidad.



— ¿Más que haber sido Jefe de Gobierno?



Bueno, ser jefe de Gobierno, y más en el momento que me tocó a mí tiene una circunstancia muy especial. Me tocó una crisis que pudo haber derivado en un estallido social, en la lucha post electoral, y afortunadamente, independientemente de las críticas y el costo político que yo asumí, el problema no sólo no derivó en un estallido social, sino que no hubo ningún cristal roto y se resolvió a partir del diálogo y del entendimiento el conflicto político más grave que hemos tenido en muchas décadas en el país. Yo creo que desde el 68 y la guerra sucia no teníamos un nivel de tensión tan grave, más aún que en el 88, como fue el 2006.



— ¿Qué parte de Alejandro Encinas y de su trayectoria personal está más aquí, presente como Presidente de la Mesa Directiva? En su discurso después de tomar protesta como Presidente de la Mesa, decía que esto es un gran avance para aquellos que pasaron de una actividad clandestina o semi clandestina ¿Qué parte de todo lo que es Alejandro Encinas a lo largo de la historia está hoy aquí?



Yo creo que es la que se formó en una oposición que fue abriendo brecha para conquistar los primeros espacios de representación política y de gobierno y que hoy está al frente de una responsabilidad en un proyecto que nos trazamos desde los años setenta, aunque muchas otras personas lo hicieron décadas anteriores, desde Fray Servando Teresa de Mier, desde Francisco Zarco o el propio Lombardo Toledano, Arnoldo Martínez Verdugo, Heberto Castillo, esta generación que buscó dotar de autonomía plena y de derechos políticos plenos a los habitantes de la Ciudad.



— Y ahora el nombre de Alejandro Encinas estará junto al de ellos.



Pues esperemos que sí, aunque son personajes a los que yo les tengo un gran, un enorme respeto.



— Habrá gente que venga después que le tenga respeto y admiración a usted



Espero que así suceda, pero aquí hay que pensar primero en cumplir con una responsabilidad en este momento.



— De este reto que es el Constituyente, de este número diez que le puso Alejandro Encinas ¿dónde se necesitará un trabajo quirúrgico y fino? ¿dónde puede haber un riesgo de que las cosas se salgan de control?



El trabajo fino va a estar en la construcción de la mayoría calificada de cada uno de los artículos de la Constitución, y así como es el talón de Aquiles, el trabajo quirúrgico tendrá que ir viendo artículo por artículo la conformación de una mayoría calificada que se originará en cada artículo, de coaliciones y coincidencias entre grupos parlamentarios distintos.



— ¿Cómo evitar que haya aquí injerencias de intereses públicos o privados, de poderes fácticos en esta Constitución?



En primer lugar, garantizando que el órgano de gobierno que es la Mesa Directiva no mantendrá ningún vínculo externo ni recibirá ningún cabildero, ni tendrá relaciones con otros órdenes de gobierno o con particulares, y estará atento a que no suceda, ni en las comisiones legislativas ni en el Pleno de la Asamblea.



— ¿Sería una carga fuerte para el Presidente de la Mesa Directiva si le dicen que le debe el cargo a alguien?



No, yo creo que aquí, y aunque yo reconozco que fui designado por el jefe de Gobierno, pues también lo que hay atrás no solamente es una trayectoria sobre mi trabajo político y en la Ciudad, sino también hay un compromiso del propio jefe de Gobierno de que nosotros venimos aquí a actuar con plena libertad, con voto de conciencia y a defender un proyecto por el cual hemos luchado a lo largo de nuestra vida.



— ¿El que esté aquí designado por el jefe de Gobierno no le impone a usted una obligación con la política de la administración local en turno?



De ninguna manera, al contrario, si lo que hemos impulsado desde la discusión del proyecto es una visión autocrítica, también de los errores que hemos cometido en el gobierno de la ciudad. Hemos, lo digo en plural.



— ¿Le ha dicho algo su anterior jefe, Andrés Manuel López Obrador, sobre la posición que hoy ocupa?



No, no hemos tenido contacto,



—¿Ser Presidente de la Mesa Directiva, tal y como quedó conformada, es ser Presidente de la Mesa Directiva del Pacto por México?



No, porque hay que decirlo con toda claridad, la condición que nosotros pusimos para discutir la reforma constitucional de la Ciudad de México es que esta no se diera en el Pacto por México ni con los dirigentes de los partidos, y establecimos la condición de que fuera en el Senado de la República, en la Comisión de Puntos Constitucionales, la Comisión del Distrito Federal, y fue donde se llevó a cabo todo el debate. Lo hicimos dentro del Senado de la República y la mejor evidencia, aparte de que hay evidencia pública de que así sucedió, son incluso las modificaciones que sufrió la iniciativa que se presentó por parte del jefe de Gobierno.



— ¿Están equivocados aquellos que acusan que esta reforma política fue resultado del Pacto por México?



Yo creo que sí hay que señalar, tienen razón de que efectivamente quienes suscribieron el Pacto, con el cual estuve y estoy absolutamente en contra, incluyeron el tema, pero la discusión y las definiciones de la reforma son responsabilidad de los legisladores, primero en el Senado y posteriormente en la Cámara de los Diputados.



— Ya le preguntaba cómo se ve el 31 de enero pero ¿cómo se ve el 5 de febrero, en una fecha que es tan emblemática, históricamente, con la promulgación de esta Constitución? ¿Cómo se imagina la foto y a quiénes dentro de la foto?



Yo espero que sea una foto en el Zócalo de la Ciudad con muchos ciudadanos que hagan suya la Constitución de la Ciudad. Esa debe ser la foto.



— ¿Y además de los ciudadanos algún personaje político o mandatario importante?



No, yo creo que debe estar fundamentalmente el pueblo de la Ciudad de México. Esta Constitución está concebida para los hombres y las mujeres de la Ciudad. Aquí el actor fundamental debe ser el habitante, el residente, la gente que vive, que trabaja, que estudia en la ciudad. Esta no es una Constitución pensada en fortalecer a la autoridad, no es una Constitución pensada en limitar el derecho, el desarrollo de las personas; la ciudad no son sus autoridades, la ciudad no son sus edificios, la ciudad es su gente y es el espacio donde uno construye, además de ciudadanía, construye su identidad y su ser colectivo.



— ¿Para Alejandro Encinas ser Presidente de la Mesa Directiva representa también una proyección política a futuro? Futuro a mediano plazo, hablemos del Estado de México y de elecciones el próximo año.



Ahorita, lo único que me interesa y no me voy a dedicar absolutamente a nada más es el Constituyente. No estoy pensando en ningún otro asunto por el momento.