Como decía el divo de Juárez, pero qué nec...



Ciudad de México.- Ha dicho que un Presidente es el más informado, entonces no se entiende que en la “mañanera’’ tapatía haya desnudado el desbarajuste que tiene el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y su gabinete de seguridad nacional, entre ellos, el secretario de Seguridad Pública Ciudadana, Alfonso Durazo Montaño, y de procuración de justicia, Alejandro Gertz Manero, titular de la Fiscalía General de la República (FGR).



El espectáculo cómico-mágico-musical es digno de las anécdotas de reporteros, cuando los ahora en proceso de extinción editores en jefe o jefe de información, sorprendía a su principal herramienta, el buscador de información y le preguntaba “viste la nota tal en tal..’’ Y el congelamiento era tal, porque era el responsable de esa fuente.



Imaginan lo que pasaba después. Uno, si bien le iba, entonces a la “Caballona’’ durante el tiempo que el jefe estimara necesario, en segunda, le quitaban la titularidad de la fuente y lo enviaban a una de “castigo’’ y tercero, simplemente le abrían la puerta.



El señor Durazo Montaño desde el pódium al ser cuestionado sobre la ubicación del extraditado exsecretario de Petróleos Mexicanos (Pemex) durante la administración de Enrique Peña Nieto, Emilio Lozoya Austin, quien llegó de España en las primeras horas del viernes 17 de junio, sostenía vehementemente que había sido ingresado al reclusorio norte.



En efecto es el destino seguro de Lozoya Austin, porque los Jueces de Control se encuentra en ese recinto penitenciario y es donde se giraron las órdenes de aprehensión en su contra por los delitos de operaciones con recursos de procedencia ilícita y lavado de dinero, producto de sus presuntos actos de corrupción en los casos en Pemex de Agro nitrogenados y la brasileña Odebrecht.



Pues el señor responsable de la Guardia Nacional y del cascaron de lo que fuera la Policía Federal, se echó un choro, claro “eran los otros datos…’’, cuando llegó el micifuz de comunicación social presidencial para decirle “pereme..pereme tantito…’’. Aquí están.



Y que creen pues leyó el boletín de la (FGR), donde se informaba que un perito médico había revisado el estado de salud del extraditado y encontró que tenía un cuadro delicado de “anemia desarrollada y problemas sensibles en el esófago, así como debilidad general en toda su salud, por lo que propuso su internamiento en un hospital’’.



Lo que fue ratificado en una segunda opinión médica solicitada por la familia de Lozoya Austin y la FGR añadió que quedó “en calidad de detenido bajo estricta vigilancia policiaca’’ y que los jueces de Control definirán los plazos y días para la realización de las diligencias correspondientes que emanan del sistema de justicia penal Adversarial.



Y si me empujan tantito, lo “pior’’, es que el presidente en el bochornoso espectáculo hizo su tradicional monólogo sobre la corrupción, los neoliberales y que está en contra que se persiga a los expresidentes, pero echa gasolina a la lumbre y que será la FGR la responsable de informar ¿Dónde está Wally? Perdón Lozoya Austin.



Si el boletín de la FRG les compuso el desatino, todavía donde el cristiano López Obrador frunció el ceño y arremetió contra los intelectuales orgánicos y escritores que llamaron a una alianza contra el partido Morena y los acusó de apoyar a exfuncionarios que se robaron el dinero y empobrecieron a la gente.



Pues dirá misa, pero no hubo graciosa huida ni de su patiño Alfonso Durazo Montaño ni él, que seguirá manteniendo el nivel de aceptación que ustedes quieran, pero se le está cayendo la carpa de su gabinete político, sus buenas intenciones están siendo empañadas por su arrogancia de mantener ineptos luchando contra las desavenencias del país incluyendo el Coronavirus COVID-19

COMMODATO



Otra pandemia más. Se está a la espera que nos inunde 80 millones de langosta procedente de Centroamérica que puede arrasar con cultivos para alimentar a 35 mil personas en un día a su paso por Yucatán, Quintana Roo, Veracruz, Campeche, Hidalgo, Tabasco, Oaxaca, San Luis Potosí y Tamaulipas.

  • Rubén Torres

    Rubén Torres

    Defeño, reporteando desde 1980. Graduado en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, generación 1984-1988. Trabajó 13 años en Inter Press Service (IPS), corresponsalía en México, donde fue becario del entonces Programa de Naciones Unidas para la Fiscalización de las Drogas (PNUFID) hoy JIFE. Reportero de los periódicos El Día, UNOMASUNO, El Nacional, Agencia Notimex, El Sol de México y El Economista. Hoy corresponsal en Chetumal y Cancún en Luces del Siglo. He cubierto casi todas las fuentes, menos espectáculos, esos los doy y deportes. Profesor de periodismo durante 20 años en la extinta escuela de Periodismo y Arte (PART).