Colón: La próxima vigilia del almirante



Ciudad de México.- La estatua de Cristóbal Colón fue retirada de Paseo de la Reforma y es probable que ya no regrese a ese lugar. Fue una acción preventiva ante la amenaza de que sería derribada el 12 de octubre, pero es algo más.



Colón perdió lustre con el paso del tiempo. Se encontró con América, como esclareció Edmundo O’Gorman e hizo grandes negocios al amparo de sus “descubrimientos”. Luz y sombra.



Colón era esclavista y resultó bastante salvaje con los pobladores originales de lo que hoy es República Dominicana, pero a la vez significó un elemento de explicación ante el encuentro de dos mundos, las tensiones hostiles y a la vez prodigiosas, de dos civilizaciones.



Colón, a su vez, realizó una empresa digna de mérito, por todo lo que implicaba y podía costar, inclusive a nivel mental. Augusto Roa Bastos lo describió con la precisión que solo puede tener la literatura en “La vigilia del Almirante”.



El revisionismo histórico y las oleadas de lo políticamente correcto avanzan en todo el mundo y México no es la excepción.



El problema, con las purgas históricas, es que terminan por imponer una visión del pasado y por establecer relatos sencillos que se acoplan a los intereses políticos del momento.



Colón se irá a una bodega, como lo harán todos los elementos históricos que no se acoplen a la narrativa oficial, la de la 4T. Por eso la insistencia en que el Rey de España, ofrezca disculpas por la conquista y que el Papa haga lo propio en lo que respecta a la iglesia.



Es absurdo, en el caso de Felipe VI porque no es responsable de lo ocurrido hace siglos y porque además no hay una explicación tajante sobre aquel pasado.



La Iglesia, por su parte, sí ha tenido espacios de reflexión critica sobre el papel de la iglesia hace cinco siglos, los que se despiezan en capítulos terribles, pero también en hazañas luminosas. Las guerras por la historia no serán menores y están llamadas a formar parte del debate público, donde el riesgo latente es que la simplificación implique un elemento más para división que para la compresión.

  • Julián Andrade Jardí

    Julián Andrade Jardí

    En la actualidad soy periodista y consultor. Escribo en diversos medios y entre ellos Forbes, La Crónica de Hoy y Etcétera. En La Razón me desempeñé como columnista y editor jefe. En Milenio trabajé como coordinador de información y en La Crónica de Hoy como subdirector. Dirigí Newsweek en español. En el ámbito de gobierno, fue coordinador general de comunicación social en el gobierno de la Ciudad de México y en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de Federación. Soy autor de la novela "La lejanía del desierto" y coautor, con Jorge Carpizo, de "Asesinato de un cardenal".