Cierra Congreso local su periodo de sesiones, entre acusaciones sobre violencia de género



Ciudad de México.-Los diputados locales cerraron hoy un periodo ordinario de sesiones para el olvido, pues la emergencia sanitaria les hizo posponer sus reuniones presenciales durante dos meses y les dejó una extensa lista de temas pendientes que no tuvieron resolución y para las que no se prevé una pronta salida.



Pero ni la pandemia, ni la realización de una sesión del Pleno totalmente virtual --la primera en la historia del Legislativo local--, impidió que los diputados se atacaran y descalificaran, en una suerte de reparto de culpas por el vacío que ayer impidió la aprobación en comisiones de un dictamen sobre violencia política de género.



Los que acudieron a esa reunión sabatina insistieron hoy en achacar el costo político de ese vacío en contra de los ausentes, mientras que los faltistas esgrimieron toda suerte de pretextos y dichos, desde los de carácter personal, hasta los que pusieron por delante argumentos legales y de procedimiento para justificar su falta.



Y para colmo, el ambiente de división lo vino a atizar el comentario que en una reunión previa de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) hizo el líder de los legisladores priistas Tonatiuh González, quien acusó de trepadoras a Martha Ávila (Morena) y a Teresa Ramos (PVEM).



Ese fue el colofón de una reunión virtual del Pleno que inició este domingo con 59 diputados y llegó a tener hasta 64 legisladores conectados.



La ausencia de debate había marcado la sesión de cierre, hasta que la diputada de Morena Valentina Batres tomó la palabra para condenar que ayer, por la falta de quórum, no se hubiera logrado la aprobación del dictamen de reforma a la legislación electoral para sancionar las expresiones de violencia política de género en contra de las mujeres.



Batres acusó que el Congreso local dejó pasar la oportunidad de legislar sobre el tema y ello encendió la mecha que propició una lista de intervenciones donde predominaron los señalamientos, las denostaciones y las indirectas que a veces resultaban muy directas, como lo hizo la morenista Leticia Varela al exponer: "Lo que no se vale es que, quienes violentamos dentro del Congreso no digamos nada y nos callemos. La persona que encabeza esta comisión es una de las que más violenta no solo a las legisladoras, sino a su grupo cercano y a la sociedad civil".



No la mencionó por su nombre, pero la persona que encabeza la comisión de la que ella hablaba, la de Igualdad de Género, es su compañera de partido, Paula Soto.



Pero Soto no se quedó callada. Lamentó que se hagan llamados a la unidad desde la acusación, y a la sororidad desde afirmaciones que tienen un gran cúmulo de falacias y mentiras.



Defendió las facultades legales de las que se valió para convocar ayer a la fracasada reunión de comisiones unidas de Igualdad de Género y de Asuntos Político-Electorales, y dijo que fuera de Temístocles Villanueva (Morena) y América Rangel (PAN) el resto de legisladores integrantes de comisiones le confirmaron su asistencia a ese encuentro sabatino, pero al final ni cumplieron su palabra y ello provocó la falta de quórum para aprobar el dictamen de violencia política de género.



El debate llevaba más de 2 horas y se hubiera podido extender más, pero un problema técnico en la trasmisión que se hacía por Youtube obligó a los diputados a acelerar el cierre del periodo de sesiones.



Luego se supo que usuarios de Youtube denunciaron la transmisión, al acusar contenidos inapropiados. Al final el video de esa sesión fue eliminado de esta red social debido a que infringía las condiciones de servicio.



La constancia del cierre del periodo de sesiones quedó entonces en Facebook, donde desde sus casas los diputados se levantaron de sus sillones y sillas para cantar con notas desafinadas el Himno Nacional.