Cienfuegos derrotó a la DEA



Ciudad de México.- Las acusaciones contra el general Salvador Cienfuegos no tienen ni pies ni cabeza.



En el fondo el Departamento de Justicia de los Estados Unidos lo está reconociendo al solicitar a la juez que se desestimen todos los cargos.



Las autoridades mexicanas tendrán que indagar el caso, pero concluirá que no existen elementos en su contra, porque además, los indicios en poder de la DEA y entre ellos la captación de llamadas, son ilegales.



En la DEA sabían de lo endeble de su caso, pero aun así procedieron porque creyeron que la coyuntura política les favorecería.



En el fondo no superan el agravio que significó, hace décadas, el homicidio del agente Enrique Kike Camarena y están empeñados en que alguien pegue por aquel asunto tan triste y bochornoso.



La Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Relaciones Exteriores buscaron una salida a un tema explosivo que estaba generando desconcierto y desánimo en el Ejército, donde el general Cienfuegos cuenta con respeto.



Quedó claro que la DEA actuó de la peor de las formas, en la indagatoria que llevó a la detención del general Cienfuegos, lastimó las relaciones entre ambas naciones y esto generó problemas.



El propio canciller Marcelo Ebrard lo dejó claro al señalar que la confianza tiene que ser en todos los temas o en ninguno.



Así es. No era posible el olvidar el agravio que significó el asunto y las consecuencias que pudo tener.



Será interesante observar el regreso de Cienfuegos y la ruta que determine la FGR en lo que respecta a su expediente, pero por lo pronto es un logro que esto se haga en nuestro país y con nuestras leyes.



Tendrá que hacerlo en libertad, porque por ahora no hay una acusación en su contra y la integración de la carpeta de investigación tomará tiempo.



Es una oportunidad para resarcir el daño al Ejército, para mostrar que el costo del combate a la delincuencia es alto, pero no tanto como para haber comprometido a un ex secretario de la Defensa.

  • Julián Andrade Jardí

    Julián Andrade Jardí

    En la actualidad soy periodista y consultor. Escribo en diversos medios y entre ellos Forbes, La Crónica de Hoy y Etcétera. En La Razón me desempeñé como columnista y editor jefe. En Milenio trabajé como coordinador de información y en La Crónica de Hoy como subdirector. Dirigí Newsweek en español. En el ámbito de gobierno, fue coordinador general de comunicación social en el gobierno de la Ciudad de México y en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de Federación. Soy autor de la novela "La lejanía del desierto" y coautor, con Jorge Carpizo, de "Asesinato de un cardenal".