México requiere de nuevos mercados para productores de petróleo ante baja demanda, bajos precios y poca certidumbre; académico de la UNAM



Ciudad de México.- Tras la caída intempestiva del precio del West Texas Intermediate (WTI) –precio referencial del petróleo estadounidense-, y con ello –como consecuencia casi directa- la caída del precio de la mezcla mexicana a niveles negativos, algo inédito en la historia. Capital CDMX buscó al doctor Moisés Garduño García, internacionalista académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y especialista en temas de Medio Oriente, para desglosar los eventos que resultaron directa e indirectamente en precios negativos del petróleo y ofrecer una proyección sobre el futuro del mercado petrolero.



El académico de la UNAM aclaró que los precios negativos no se registraron en todo el petróleo, específicamente –y lo que fue noticia mundial- se dio con el WTI por “incertidumbre, que tiene que ver con el almacenamiento de petróleo en los países productores; particularmente productores estadunidenses; y los almacenamientos de petróleo en plataformas, en buques flotantes, en la mayor parte de las instalaciones de producción en Texas están llegando a su límite, esto genera mucho temor en el mercado petrolero por lo cual se empezó a cotizar una mezcla –esto hay que decirlo- no es todo el petróleo, es una mezcla en particular, que es la West Texas (Intermediate), que es la referencia de la mezcla mexicana, y llega a cotizarse en precios negativos que eso fue lo que causó muchísima expectativa a nivel internacional”.

El conflicto entre Rusia y Arabia Saudita



En semanas anteriores se habló de la crisis petrolera, o de los precios del crudo, en dos sentidos, la guerra de precios entre Arabia Saudita y Rusia, y la pandemia de Covid-19.



Sobre cómo escaló dicho conflicto entre las potencias petroleras para afectar al mercado norteamericano, Garduño explica en entrevista telefónica que “(El conflicto) se relaciona porque ya ha habido varios altercados entre […] los principales productores a nivel mundial y empieza particularmente desde mediados de marzo donde ambos países se reúnen para tratar de llegar a un acuerdo y tratar de recortar la producción de petróleo frente a la falta de demanda en el mundo a causa de la crisis causada por el coronavirus, lamentablemente en aquel mes de marzo, Moscú y Riad no llegan a un acuerdo, por lo que Arabia Saudita inunda el mercado petrolero haciendo que los precios por primera vez en medio de la crisis se desplomen al grado de que se llega a convocar a una reunión, que fue la reunión de la OPEP, donde participaron los miembros de esa organización más miembros que no son de la OPEP, pero que son petroleros, entre ellos México y Estados Unidos”.



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Agrega que la certidumbre en el mercado petrolero “no es tan alta como se pensaba”, sin embargo, “ahora tenemos que ver el cambio de los contratos que se van a firmar para surtir de petróleo para el mes de junio, este fenómeno se conoce en el mercado petrolero como contango”, precios del producto en el futuro más altos que el precio actual.



El experto señala que los eventos del día de ayer se explican esencialmente con dos puntos: "la lucha entre Arabia Saudita y Rusia en primera instancia, la falta de acuerdos entre ellos; y con la búsqueda de mercado, que es lo que tiene que ver con este acomodo de contratos a futuro, porque no hay mucha certidumbre sobre qué países van a poder importar petróleo en los próximos meses de este año; se habla de incertidumbre en economías como Japón, como Alemania, se habla de la probabilidad de que haya nuevos contagios en China, lo que sería catastrófico para toda la industria petrolera”.



— ¿Arabia Saudita seguirá ofertando a precios bajos el crudo?



Arabia Saudita va a seguir con esto porque tiene muchos problemas al interior, esto que está pasando con el petróleo se puede decir que es una catástrofe en el presupuesto público de Arabia Saudita y en todos los países petroleros que componen el Consejo de Cooperación del Golfo; en particular, Arabia Saudita tiene problemas ahora porque necesita un precio de barril de petróleo aproximadamente de 65 dólares para mantener a flote proyectos de desarrollo que tenía en su famosísima agenda Arabia Saudita 20-30.



Ahora con el barril del petróleo a menos de 20 dólares –hay que ver en cuánto va andar en estos días la mezcla árabe, de todos modos son precios bajos, precios negativos-, por lo cual a Arabia Saudita le va a interesar muchísimo vender más a menor precio para más o menos compensar estas pérdidas que ha tenido, al menos, desde el mes desde febrero y ahora con todo esto que ha venido pasando a nivel de mercado internacional.



El maestro en Estudios de Asia y África advierte sobre “proyectos muy ambiciosos” que necesitan presupuesto y dinero obtenido del petróleo, como “la ‘Ciudad del Futuro’, que se llama la ciudad de Neom, es como Dubai 2.0, con el cual querían empezar a dejar de depender del petróleo con el paso del tiempo.



Refiere de otras cuestiones dentro del reino saudí, “tienen un problema muy grande que es el problema de la seguridad y del gobierno al interior del propio reino porque tienen problemas de carácter de crimen organizado; tienen problemas de muchísimos movimientos de desobediencia civil; también hay mucha gente que vive en la pobreza”.

Arabia Saudita busca soluciones con su petróleo en el mundo



Ante este escenario para el gigante petrolero herido, Garduño señala que busca sostenerse “generando una deuda con la cual está soportando ahorita el gasto público de su presupuesto; espera más o menos compensar con estos descuentos que está buscando y por tanto está inundando los mercados con sus descuentos y con su petróleo, tratando de ganar clientes que hasta hace unos años no tenía; por ejemplo en el continente americano […] se habla incluso de que Arabia Saudita estuvo ofreciendo petróleo a Estados Unidos que, históricamente, es un cliente del petróleo mexicano".



Explica que el reino asiático está buscando ofrecer petróleo a precios insostenibles a otros clientes en Asia, “además de China -que siempre ha sido un gran importador de petróleo saudí-, tenemos que ver lo que está buscando en Corea del Sur, lo que está buscando en Japón, en la India y en lo que puede llegar a ser, en menos proporción, en América Latina, en algunas partes de América Latina en la medida que salga de la crisis”.



Hay una cosa importante que está haciendo Arabia Saudita que es tratar de seducir las refinerías chinas, "[…] tenemos que ver que el intento de Arabia Saudita de cubrir el mercado global es muy ambicioso porque lo necesitan, pero no sabemos a qué grado pueden llegar a cumplir con esas expectativas y concentrarse específicamente en los clientes fuertes que ellos tienen, particularmente, China y algunos países en el sudeste asiático, y más ahora que se sabe que las refinerías chinas pueden estar comprando petróleo barato para refinar derivados y luego venderlos más caros cuando la crisis pase".



— ¿Qué le espera a Pemex frente a los descuentos petroleros de Arabia Saudita a clientes mexicanos?



— Hay que verlo por etapas; primero podemos ver que en este año Pemex tiene una cobertura de alguna parte de su producción; no de todo el petróleo que exporta, sino, por ejemplo, yo sé que esta clausula -es una clausura que no ha sido mostrada públicamente- […] blinda una parte de la producción del petróleo, se ha manejado en varias fuentes, (que cubre) un cuarto del petróleo del que México exporta; sigue siendo poco pero ayuda muchísimo a competir si los precios no están por encima de los 45 dólares que cubre esta cláusula de seguro.



Entonces la empresa tiene que pagarle al Gobierno Mexicano, en este caso la empresa a Pemex, en porcentaje de esos barriles porque el mercado no está cubriendo el precio; entonces, si México tiene esta cobertura le puede ayudar un poco a seguir compitiendo y a seguir en esta búsqueda de mercados a nivel internacional.



— Hay un acuerdo… ¿terminó la guerra de precios, pero comienza la lucha por mercados?



— Hay una serie de conflictos ahora combinándose al mismo tiempo. Uno de ellos es el petrolero, es el de Arabia Saudita y Rusia; aunque yo siento que al interior de ambos gobiernos también hay sectores muy interesados en golpear indirectamente a los productores de esquisto norteamericanos, que es lo que está pasando ahorita.



El académico de la UNAM considera que ésta es la oportunidad de ambas potencias petroleras para cerrar –aunque sea temporalmente- a productores de esquisto texanos, sin embargo, advierte que no de manera directa. "La falta de acuerdo que hubo desde un principio, encendió las señales de las debilidades que tienen los productores de esquisto norteamericanos pues no pueden costear esos costos de producción, sin embargo, este es un elemento geopolítico nada más”, dice.

Otros factores geopolíticos



Garduño comenta que no se debe perder de vista las fricciones entre China y EE.UU. que en el ámbito comercial también siguen su causa.



"Hay que recordar, por ejemplo, la suspensión que anunció el presidente (Donald) Trump de los fondos para la OMS. En este contexto de la fricción china-estadounidense se puede sacar las dudas que hay sobre el líder norcoreano, Kim Jong Un, que no se ha visibilizado públicamente, pero de acuerdo con algunas noticias estadounidenses ha estado en cirugía y en estado grave; esos temas geopolíticos causan más incertidumbre y se tiene que ir analizando al lado de estas fracciones geopolíticas que hay”, recuerda.



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Añade que hay que ver el otro conflicto que va a ser el gas, porque si hay una falta de demanda de gasolina, de petróleo, "estoy seguro que el gas también va a sufrir algún tipo de caída en la demanda, con lo cual algunos productores como Rusia, como Qatar, como Irán van a tener que juntarse también para ver cómo reordenar sus exportaciones ante esta crisis".



— ¿Se estabilizarán los precios del petróleo?



— Depende de muchas cosas, particularmente del comportamiento de la demanda, en el sentido de que como haya una reducción de la producción a nivel global, los precios se estabilizan; en la medida en que los países que importan petróleo puedan ir saliendo de la crisis sanitaria y puedan ir reactivando su economía, sin embargo, como los mecanismos que han estado implementado son diferentes, no todos los países que importan petróleo van a salir al mismo tiempo de la crisis; incluso, puede haber también recaídas, por eso la incertidumbre se tiene que ir midiendo mes con mes.



Afirma que “los contratos a futuro, que es con lo que estamos analizando la caída del día de ayer, se hacen de manera mensual y las entregas de petróleo para junio, para julio van a ir, técnicamente, mejorando y estabilizando el precio con el paso del tiempo; al menos de que haya otro colapso sanitario u otra crisis en términos políticos.



"Esa es la apuesta de los países de la OPEP en el sentido de que si la demanda no se equilibra, no hay una demanda que pueda soportar esta producción global […] la OPEP y los países productores tiene que llamar –y así lo acordaron- a revisar el mercado y entonces llamar, en caso de que sea necesario, a un nuevo recorte".



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