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Política

Ajustes tarifarios y reducción de subsidios en todos los sectores sociales, sugiere titular del Sacmex

Ciudad de México.-Durante su última comparecencia en el poder Legislativo de la Ciudad, antes de que en 28 días deje el cargo, el director del Sistema de Aguas de la CDMX (Sacmex), Ramón Aguirre, planteó un catálogo de necesidades para ese organismo como parte de una estrategia de largo plazo que, de aplicarse, atemperaría la falta sistemática del líquido en la urbe.

Más presupuesto, más facultades al Sacmex incluso para definir esquemas tarifarios, menos subsidios a consumos altos aunque algunos de estos se registren en sectores sociales desfavorecidos, así como aplicación de tarifas como mecanismo de control del consumo y para evitar el derroche de agua, fueron planteamientos del funcionario ante diputados de los diferentes partidos reunidos hoy en la Comisión de Gestión Integral del Agua del Congreso local.

“Está clarísimo que si nosotros no medimos y no cobramos el agua el consumo se dispararía de manera alarmante. La única manera de controlar el consumo no es con campañas, las campañas ayudan, pero realmente es teniendo un esquema tarifario que desincentive el desperdicio”, dijo Aguirre.

Destacó en ese sentido el resultado de ajustes tarifarios y su impacto en el consumo durante la última década. En 2010 cuando se ajustaron las tarifas, en consumos altos se pasó de 43 metros cúbicos por bimestre a 32 metros cúbicos en la actualidad, mientras que en el rango de consumo doméstico popular era de 34 metros cúbicos por bimestre hace ocho años y hoy es de 28 metros cúbicos.

Ramón Aguirre, quien no será ratificado en el cargo por el gobierno de Claudia Sheinbaum, insistió de distintas maneras ante los diputados locales y luego en entrevista con reporteros que son necesarias más inversiones y facultades al Sacmex que hasta ahora no ha tenido.

Dijo que, por ejemplo, el presupuesto necesario para invertir en mantenimiento e infraestructura debería ser de 6 mil millones de peso al año, pero se etiquetan entre 2 mil 700 y 3 mil millones. “Entonces se deben duplicar inversiones y mantener ese presupuesto a lo largo del tiempo, que resuelvan los problemas de agua, drenaje y sustentabilidad, para no extraer tanta agua del acuífero y no comprometer la viabilidad de las siguientes generaciones”, dijo.

Tan sólo para el programa de fugas se requeriría de un presupuesto total de 50 mil millones necesarios, con una inversión inicial de 10 mil millones, estimó.

Respecto al tema tarifario y en la entrevista, el titular del Sacmex consideró que se deben analizar muy bien los subsidios, para que estos se otorguen a quien más lo necesite pero no de forma indiscriminada.

“Debemos tener tarifas bajas para los consumos básicos, pero no debemos seguir subsidiando consumos altos”, expuso el funcionario, cuya expresión tomó sentido cuando aclaró que en todos los estratos sociales se registran consumos elevados y desperdicio de agua.

“Sí debemos tener tarifas bajas en el sector popular, pero también buscar que no se mantengan los subsidios en cualquier régimen porque no ayuda a que baje el consumo en la Ciudad”, abundó.

Ante los diputados, Aguirre planteó la necesidad de cambiar la forma de definir el esquema tarifario, lo cual implica dotar de facultades amplias al Sacmex.

Ahí habló de un cambio de fondo, pues planteó quitarle al Congreso capitalino la facultad de definir las tarifas de agua en la Ciudad, una propuesta que no es nueva, pues Aguirre ha insistido en ella desde por lo menos hace un año.

Hoy, a los diputados les dijo que la determinación de tarifas es toda una especialidad, cuya propuesta debería pasar por el tamiz de un consejo ciudadano y un consejo de administración.

Se refirió entonces a una propuesta de homologar las tarifas conforme a los cuatro índices de desarrollo social propuestos por el Consejo de Evaluación del Desarrollo Social, que contempla los rangos de muy bajo, bajo, medio y alto. Esos indicadores son razonables, porque el Consejo se encarga de evaluar las condiciones socioeconómicas de las colonias, dijo.

También les pidió a los legisladores no tener miedo a temas como la privatización u otorgarle todas las facultades al Sacmex, pues ya quedó bien definido en la Constitución capitalina que está prohibido privatizar el servicio de abasto.

“Miren, si se quisiera privatizar, la privatización obviamente la podría hacer la Jefa de Gobierno o el Jefe Gobierno, sin necesidad de que lo diga la Ley de Aguas. La decisión, a ver, si el doctor Mancera, si Marcelo Ebrard, hubieran querido privatizar el servicio lo hubieran podido hacer porque en la Ley de Régimen Patrimonial tienen las facultades para hacerlo. Entonces obviamente la decisión que se tiene de gobierno de no hacerlo, además ya viene en la Constitución que no se puede, pues ya no le tengan miedo y métanle todas las facultades al Sistema”, dijo Aguirre.

Sobón y coscorrón

Durante la comparecencia, diputados del PAN expresaron su preocupación por los retos que hoy en día enfrenta el Sistema de Aguas en materia de abasto del líquido vital entre la población. Reconocieron que no se ha fortalecido el marco jurídico para que el Sistema tenga la capacidad y la autonomía de gestión de los recursos necesarios para atender el problema hídrico en la ciudad.

El diputado Christian Von Roerich se pronunció para que esta Primera Legislatura del Congreso local y el próximo Gobierno de la Ciudad, tengan la capacidad parlamentaria de atender e invertir recursos para la modernización de la red hidráulica.

La legisladora Patricia Báez Guerrero consideró necesario retomar su propuesta de condonar el pago de 15 días en el servicio a los afectados por reciente corte de agua, ya que así “se haría un mínimo de justicia, como también sería justo que los gastos extraordinarios en que ha incurrido el Gobierno de la Ciudad, le sean compensados a su vez por quien los ocasionó”.

Menos complacientes con el titular del Sacmex fueron los diputados de Morena, quienes consideraron que el actual Gobierno de la Ciudad de México es insensible a la problemática del agua, ya que se registró una disminución en la inversión en infraestructura hídrica y con ello la población ha sufrido de escasez del vital líquido, independientemente de los cortes registrados por el mantenimiento del Sistema Cutzamala.

En el Salón “Heberto Castillo” del Recinto de Donceles y Allende, el diputado José Martín Padilla Sánchez afirmó que la actual administración local le quedó a deber mucho a los habitantes de la ciudad en materia hídrica.

Precisó que se construyó 71 por ciento menos de líneas primarias de conducción de agua potable, que permitirían subsanar la deficiencia en alcaldías como Iztapalapa. De 2007 a 2012, agregó, se edificaron poco más de 108 kilómetros, y de 2012 a la fecha, apenas 30.89 kilómetros.

También explicó que uno de los efectos del hundimiento del subsuelo es la ruptura de las tuberías, lo que provoca un alto número de fugas. Sin embargo, reclamó, SACMEX tuvo una deficiencia de 60 por ciento, pues se sustituyeron sólo 318.64 kilómetros de las redes, mientras que en la administración anterior fueron 801.06 kilómetros.

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