Acusan simulación dos aspirantes a dirigir el Instituto de Planeación. Avanza nombramiento de Benlliure



Ciudad de México.-Los diputados locales de Morena, junto con sus aliados del PT y PES, impusieron esta tarde su mayoría para aprobar en la Comisión de Normatividad del Congreso capitalino el dictamen por el cual se designa a Pablo Benlliure Bilbao como el primer director del nuevo Instituto de Planeación de la CDMX.



El nombramiento contó con 10 votos a favor y dos en contra -del perredista Jorge Gaviño y del panista Jorge Triana-, pero durante la discusión del documento lo que destacó no fue tanto el debate de los legisladores sino una carta que dos integrantes de la terna de aspirantes enviaron a los legisladores, minutos antes del inicio de la Comisión de Normatividad, donde calificaron de una simulación el proceso electivo y pidieron el retiro de sus nombres del dictamen.



En esa dura misiva, los también candidatos a la dirección del Instituto, Pedro Santiago Antón Gracia y Armando Rosales García, consideraron que el procedimiento para la designación no cumplió con el espíritu de la Constitución Política de la Ciudad de México, prestándose a una simulación de parte de la Comisión dictaminadora del Congreso de la CDMX.



"Manifestamos a ustedes nuestra inconformidad por una violación sistemática al proceso parlamentario, situación que nos deja en un estado de indefensión ante el procedimiento para emitir el dictamen final de selección del Director a través de la Comisión de Normatividad, garante de buenas prácticas en el Congreso", expresaron.



Así, lamentaron que el procedimiento no ha sido transparente, equitativo, objetivo y publicitario como lo mandata la Constitución capitalina. Destacaron que algunas diputadas y diputados si buscaron que el proceso se apegara a buenas prácticas, pero una mayoría legislativa se impuso.



Acusaron que la cédula de evaluación instrumentada, y así se indicó con claridad en una comunicación oficial previa en octubre suscrita por Pedro Santiago Antón Gracia, no cumplío con los criterios de objetividad e imparcialidad para la correcta evaluación de los perfiles de quienes integraron la terna.



Pedro Santiago Antón y Armando Rosales fustigaron también que el nombramiento del director del Instituto de Planeación se ha politizado innecesariamente, por la participación de una persona funcionaria pública con atribuciones y responsabilidades actuales que competen a la materia del Instituto de Planeación, lo que no garantizaría la autonomía técnica y de gestión que le obliga la Constitución capitalina al futuro Director.



Aunque no lo mencionaron directamente, se referían a Pablo Benlliure, quien actualmente ocupa el cargo de director general de Planeación de la Secretaría de Desarrollo Urbano.



Insistieron que lo complejo del proceso de selección de Director ha polarizado indiscutiblemente a las diputadas y diputados, quienes se han visto obligados a otorgar una calificación numérica a criterios como la “probidad”, la “solvencia” académica y profesional, sin llevar a cabo una discusión de fondo de cuál debiera ser el perfil idóneo del futuro Director del Instituto de Planeación y sin considerar también todos aquellos criterios objetivos producto de las entrevistas públicas que se realizaron ante el Comité de Selección y ante la Comisión de Normatividad.



"Por lo anteriormente expuesto, y considerando la obligación ética y moral que tenemos ante la Ciudad y la Ciudadanía, quienes suscribimos nos vemos obligados en un acto de congruencia y honestidad a solicitar a esta Comisión que se retiren nuestros nombres del Acuerdo que esta Comisión ha enviado a todos sus integrantes para ser discutido y en su caso votado el día de hoy 13 de noviembre 2020 a las 4 pm", escribieron Santiago Antón y Armando Rosales.



Los diputados de Morena determinaron que no procedía la petición de ambos aspirantes y no retiraron los nombres del dictamen, pues dijeron que la carta llegó fuera de la etapa de instrucción y una vez que el proyecto de dictamen ya se había repartido entre los legisladores integrantes de la Comisión de Normatividad.



Así, lo que determinaron fue incluir la misiva en el proyecto de acuerdo, con una leyenda donde se precisó que la carta de los dos aspirantes se recibió a las 14:37horas de este viernes en los correos electrónicos de los diputados.



Luego, los legisladores se enfrascaron en una larga discusión, en donde el diputado del PRD Jorge Gaviño acusó a Morena de votar por una consigna impuesta desde el gobierno de la Ciudad en favor de Pablo Benlliure.



Los morenistas negaron esa afirmación y aseguraron que votaron y calificaron por conciencia a cada uno de los aspirantes. Agregaron que cada aspirante conocía las reglas del juego y expusieron que si no votaron por algún otro integrante de la terna fue porque ofrecieron respuestas muy teóricas y mostraron falta de experiencia en la administración pública.



Jorge Gaviño los acusó de incluir criterios como el de probidad en la cédula de evaluación, algo que es muy difícil de calificar con elementos objetivos.



Aunque no es integrante de la Comisión de Normatividad y por ello no votó, el panista Federico Döring cuestionó al presidente de la Comisión, el morenista Alberto Martínez Urincho, cómo se difundió y se puso a discusión entre la ciudadanía el proyecto de dictamen.



El de Morena respondió que este es un proceso excepcional, pues no se trata de una ley sino de un nombramiento, al que calificó como "acto procedimental de carácter administrativo".



Con el dictamen aprobado en comisiones corresponde ahora al Pleno del Congreso capitalino ratificar la designación de Pablo Benlliure, la cual debe aprobarse por mayoría calificada de los miembros del órgano legislativo, es decir, 44 diputados como mínimo, según se establece en el artículo 9 fracción III de la Ley del Sistema de Planeación del Desarrollo de la CDMX.