¿Qué celebramos? La pregunta que nadie respondió en el tercer aniversario de la Constitución de la CDMX



Ciudad de México.-La verdad incomoda y a los representantes de la 4T les fastidia aún más que esa verdad provenga de la oposición.



Justo hoy, en el tercer aniversario de la Constitución Política de la CDMX, ese fue el caso en una sesión solemne del Congreso capitalino donde los diputados y funcionarios del partido en el gobierno tuvieron que tragar saliva cuando los opositores les cuestionaron: "¿Qué celebramos?".



Incisivo e irónico en sus comentarios, que le han llevado a construir un estilo mordaz cuando sube a tribuna, el diputado del PRD Jorge Gaviño no tuvo empacho en decirle al morenismo de esta Ciudad que sus diputados se han convertido en tablajeros de la Carta Magna local, pues han legislado sobre la norma máxima capitalina a partir de consignas, a modo, con línea y al vapor.



Detalló que esta Constitución, a los tres años de promulgación y a casi año y medio de vigencia, ha sido reformada en el 24 por ciento de sus artículos y adicionado o modificado ocho de sus transitorios.



"Es necesario tal vez que esas enmiendas y adecuaciones se hagan de inmediato, para (lograr) un documento sólido que podría servir como un buen cimiento para la ciudad que queremos construir, no cambiar una Constitución a modo, no convertirse, como aquí lo hemos dicho en varias ocasiones, en tablajeros de la Constitución, en carniceros de la norma, porque a veces aquí se ha cambiado la Constitución a modo", dijo Gaviño ante invitados especiales como la secretaria de Gobierno Rosa Icela Rodríguez, la Fiscal General de Justicia, Ernestina Godoy, y el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Rafael Guerra.



En las galeras escuchaban quienes fueron diputados y diputadas constituyentes de distintos partidos políticos. Ahí estaban personajes disímbolos como Bernardo Bátiz, Mayela Delgadillo, Fernanda Bayardo, Augusto Gómez Villanueva, Nelly Juárez, Gonzálo Altamirano Dimas, Patricia Ruiz Anchondo, Enrique Burgos, Alejandro Bustos, Manuel Díaz Infante, Carlos Gelista y Kenia López Rabadán. Coincidieron un denostado ex líder del SUTGDF, Juan Ayala, con el actual subsecretario de Gobierno, René Cervera; Irma Cué y Patricia Ortiz Couturier.



Aunque era aniversario constitucionalista, los diputados hacedores de la Carta Magna de la Ciudad miraban desde las galeras, y abajo, en sillas junto a las curules de los actuales legisladores, tenían lugar como invitados de honor miembros del gabinete capitalino y alcaldes.



Así fue como se dispuso esta sesión solemne el recinto de Donceles y Allende, sin la presencia de algunas de las cabezas que hicieron posible la Constitución de la Ciudad. Grandes ausentes fueron el presidente de la Mesa Directiva de la Asamblea Constituyente, Alejandro Encinas; el presidente de la Comisión de Armonización, Porfirio Muñoz Ledo; la coordinadora de la que fue la bancada perredista, Dolores Padierna; el coordinador de los priistas, César Camacho; el siempre polémico Jaime Cárdenas Gracia o las especialistas en temas de procuración de justicia Olga Sánchez Cordero y Ana Laura Magaloni..



En esos claroscuros de celebración habló en la tribuna del Congreso capitalino el diputado del PAN y presidente de la Junta de Coordinación Política, para reconocer que en el actual órgano legislativo local "nos hemos tardado en hacer las reformas y en aprobar las leyes secundarias a las que estábamos obligados a hacer, nos hemos tardado; y como bien ha dicho el diputado Gaviño, en el peor de los casos la hemos cercenado, le hemos ido recortando y mutilando piezas para acomodarla a los intereses de algunos factores reales de poder", lamentó.



Acusó que el gobierno de la Ciudad se ha quedado corto en garantizar los derechos en la Constitución de la Ciudad, porque no basta con hacer ceremonias y hablar bien, sino establecer políticas y asignar presupuestos, porque los derechos no se garantizan por inspiración divina.



Como parte de los oradores subió a tribuna el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Rafael Guerra, quien nada dijo sobre el hecho de que esa institución controvirtió la Constitución capitalina ante la Suprema Corte de Justicia de la nación, para evitar que el Consejo Judicial Ciudadano nombrara a los integrantes del Consejo de la Judicatura y para volver al esquema de cotos de poder que se pretendía acabar, en el que, por ejemplo, él mismo Rafael Guerra como presidente del Tribunal es al mismo tiempo presidente del Consejo de la Judicatura.