Niega Sedeco haber afectado a mercado público, pero promete corregir medida



Ciudad de México.-La Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) del gobierno capitalino rechazó cualquier responsabilidad en la aplicación de medidas que han provocado una crisis económica a locatarios del mercado público 66 de la colonia Obrera.



Esa dependencia aseguró que la prohibición a los mercados públicos para que puedan vender comida preparada en el mismo establecimiento no fue una decisión unilateral ni arbitraria, pues se tomó de forma colegiada, junto con las Alcaldías por conducto de sus Directores Generales de Jurídico y Gobierno, así como la Subsecretaría de Programas de Alcaldías y Reordenamiento de la Vía Publica y funcionarios de la Agencia de Protección Sanitaria de la Ciudad de México.



En una tarjeta informativa, la Sedeco agregó que esa prohibición aplica para los más de 300 mercados públicos de la Ciudad, así como mercados sobre ruedas.



“No se afectó arbitrariamente al mercado público número 66, puesto que la medida aplica para todos los mercados públicos y mercados sobre ruedas; tampoco se puede considerar un tema de competencia desleal, ya que restaurantes, mercados públicos y sobre ruedas, tienen consideraciones propias para operar, las cuales no son emitidas por Sedeco y están referenciadas según sus características propias”, expuso la Secretaría en esa tarjeta.



No obstante, dejó abierta la posibilidad de que esa prohibición pueda ser reconsiderada más adelante entre las Autoridades que participen. “En virtud de lo anterior, en la próxima reunión, se propondrá reconsiderar dicha medida, respecto a comercio del giro de alimentos preparados en mercados públicos exclusivamente”, acotó.



La semana pasada, Capital CDMX publicó una entrevista con locatarios del mercado público 66 de la colonia Obrera. Acusaron que el pasado 6 de julio la Sedeco les giró un oficio donde les ordena vender comida preparada solo para llevar.



Los comerciantes acusaron que esa determinación ha generado una competencia desleal frente a los restaurantes e incluso ante los ambulantes, a quienes en esta etapa de semáforo naranja sí se les permite vender comida preparada en el lugar.



Además, los locatarios de ese mercado acusaron que esa orden de la Sedeco ha generado una crisis económica al interior de ese centro de abasto, pues las ventas han caído en un 80 por ciento y el cierre de locales durante cuatro meses ha provocado el despido de un 70 por ciento de los trabajadores.



Los oferentes también se quejaron de que el gobierno de la Ciudad les negó acceso a microcréditos y al recurso del seguro de desempleo, bajo el argumento de que por el tipo de comercio que realizan no son sujetos de ese tipo de apoyos.



En su tarjeta informativa, la Secretaría de Desarrollo Económico argumentó: “Respecto a la supuesta negación de esta institución y el Fondo para el Desarrollo Social para beneficiar a las personas locatarias del mercado público número 66, hacemos de su conocimiento que 55 personas de este mercado recibieron el apoyo COVID-19 de 10 mil pesos; en ningún momento se ha rechazado la petición de este mercado y de ningún otro”.



Los comerciantes negaron que exista ese apoyo, pues si en verdad se hubiera otorgado el crédito a 55 locatarios, prácticamente todos los vendedores del mercado 66 lo habrían recibido, y eso no ha ocurrido, dijeron.