¿FGR autónoma?



Para las entrañables Maite y Marcela Azuela



Ciudad de México.- La autonomía de la Fiscalía General de la República (FGR) es uno de los grandes aciertos de la construcción colectiva de la democracia.



Obtuvo rango constitucional en diciembre de 2018 y despertó grandes expectativas. Sin embargo, el caso del general Salvador Cienfuegos Zepeda ha puesto en duda la independencia del fiscal.



Alejandro Gertz Manero --en el cargo hasta diciembre de 2027-- opinó la semana pasada en varios noticieros.



Era la voz de un hombre enojado y frustrado. En Aristegui Noticias denunció ser víctima de una operación metódica, sistemática y constante para “darme en la madre”.



Aristegui reaccionó con la pregunta obvia: señor fiscal, “¿quién le quiere dar en la madre?”. Gertz Manero respondió con generalidades y se reservó los nombres.



Tengo información confiable de que tenía en mente a algunos medios de comunicación y organismos de la sociedad civil (OSC); los considera artífices de una conspiración auspiciada financieramente desde el exterior.



Enmarco la acusación. La exoneración (o no ejercicio de la acción penal) hecha por la FGR al general Cienfuegos, desencadenó una avalancha de críticas en medios, redes sociales y OSC.



Tres organismos que han dado seguimiento a la Fiscalía --el Colectivo contra la Impunidemia, la Fiscalía que Sirva y Seguridad sin Guerra—consideraron que la decisión demostraba su sometimiento al Presidente e insistieron en su demostrada indiferencia hacia las víctimas. Solicitaron al jefe del Ejecutivo su remoción.



Tras las duras críticas está la desastrosa presentación hecha por el fiscal y el Presidente sobre el caso Cienfuegos.



En lugar de una conferencia de prensa, la Fiscalía optó por esconderse, la noche del jueves 14, tras un boletín superficial y breve. Gertz Manero dejó todo el escenario a Andrés Manuel López Obrador.



Al Presidente le encantan los reflectores y la mañanera del viernes 15 estuvo dedicada a justificar la absolución del general de división para lo cual alabó al fiscal ausente y silente, y condenó la investigación hecha por la DEA por tener evidencia insuficiente y pruebas fabricadas.



Para los partidarios del fiscal su ausencia de la mañanera fue una forma de respetar la distancia entre una institución autónoma, la FGR, y el jefe del Ejecutivo. Para el grueso de la opinión pública fue la constatación de que la FGR es, ya, una oficialía de partes de López Obrador. Es hasta posible que esta versión sea alentada por los enemigos del fiscal dentro de la 4T.



La autonomía es un atributo frágil y el deterioro en la credibilidad de la FGR sería una pésima noticia para la República. Trasciende siglas partidistas o filias y fobias. ¿Qué hacer? Existen dos caminos paralelos que requieren, como punto de arranque, que el fiscal y el Presidente dejen de invocar una conjura de periodistas y OSC alimentada por fuerzas oscuras del exterior. Es una acusación facilona que solo consumen los conversos de la 4T. A menos, por supuesto, que tengan evidencia para demostrarlo.



Es por otro lado evidente la necesidad de un diálogo discreto entre la FGR y la franja íntegra y ética del periodismo y la sociedad civil, los medios y las OSC (sería ingenuo negar la existencia de un sector mercenario y malintencionado). La autonomía de la FGR se merece esas conversaciones que deberían tener como punto conclusivo la creación de una comisión independiente encabezada por un jurista de prestigio.



Dicha comisión debe aclarar las muchas dudas dejadas por la fiscalía y su titular sobre el caso Cienfuegos. Aceptando que la evidencia de la DEA era insuficiente, persisten las dudas sobre la culpabilidad o inocencia del general de división y sobre las razones por las cuales la FGR no lo investigó.



En el trasfondo están dos inquietudes mayores: ¿ha sido omisa la fiscalía ante las graves violaciones a los derechos humanos? ¿está en marcha la versión 4T del pacto de impunidad civil-militar?



El periodo de Alejandro Gertz Manero terminará en diciembre de 2027; trasciende el sexenio del actual Presidente. Va en el interés nacional contar con una fiscalía libre de toda sospecha sobre su autonomía y profesionalismo. Eso es lo verdaderamente importante.



@sergioaguayo



Colaboró: Sergio Huesca Villeda

  • Sergio Aguayo

    Sergio Aguayo

    Académico y analista. Nació en Jalisco y creció en Guadalajara. En 1971 llegó a la ciudad de México a estudiar la licenciatura en Relaciones Internacionales en El Colegio de México. Realizó la Maestría (1971), doctorado y post-doctorado (1977-1984) en la Universidad Johns Hopkins. Desde 1977 es profesor investigador del Centro de Estudios Internacionales de El Colegio de México y tiene el Nivel III en el Sistema de Investigadores. Actualmente coordina el Seminario sobre Violencia y Paz en esa institución.