“Fue un abrazo forzado”: Protegen a supuesto agresor sexual

Padres de familia se manifiestan a las afueras de la secundaria técnica en contra de la agresión sexual

Foto: Israel Lorenzana.

El padre de la víctima asegura que el director de la Escuela Secundaria 67 “John F. Kennedy” amenazó a los estudiantes con suspenderles en caso de hablar sobre la supuesta agresión sexual. 

Desde lo que pasó en la secundaria ubicada dentro de la colonia Petrolera, Renata no ha regresado al salón de clases.  

Y es que, con tan solo 13 años de edad, ha sido revictimizada por las autoridades de su escuela. 

Esto es lo que cuenta Sergio, padre de la menor. Que luego de haber denunciado ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (CDMX), así como con la dirección escolar, los responsables se abstienen de reconocer lo sucedido. 

Y, al contrario de lo esperado, se amaga contra los estudiantes que pretendan alzar la voz. 

Por esta razón, padres de familia se han manifestado a las afueras del plantel exigiendo visibilidad ante al caso. 

Alzando carteles rotulados con mensajes contundentes, los adultos se han manifestado por quienes permanecen en silencio. 

“Noe Gilberto, mientes. No fue un abrazo.”, “Soy la voz de mi hija”, son algunos de los mensajes escritos en respuesta a la posición a la que ha sido sometida la menor. 

Ya que, de acuerdo con lo expuesto por la máxima autoridad escolar, el testimonio de la joven se trata de “únicamente chismes”.

“Fue un abrazo forzado”: Protegen a supuesto agresor sexual 

De acuerdo con Noe Gilberto Rosales Lira, director del instituto, el ataque se trató más bien de un “abrazo forzado”, eximiendo la responsabilidad de accionar contra el supuesto agresor. 

Sin embargo, la descripción de la acción refiere a una infracción contra el Código Penal Federal. 

Ya que, inscrito en la legislación, la sentencia contra quienes ejecuten actos sexuales contra otros sin su consentimiento podría ser de hasta 10 años de prisión. 

A casi tres meses del acto, las autoridades escolares permanecen inertes ante el mismo. 

 Situación que ha orillado a los y las jefas de familia a exigir por la destitución del director, así como sobre las represalias contra el agresor.

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